CON MAS DE UN TERCIO DEL TOTAL LATINOAMERICANO, BRASIL CONTINUA SIENDO EL DE MAS INFECTADOS

¿Podemos tapar el sida con un dedo?

Después de Africa Subsahariana, el Caribe tiene la mayor tasa de incidencia del VIH, causante del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida), que contabiliza 300 mil infectados, según datos de la organización de Naciones Unidas (ONU).

En un área geográfica pequeña, con una población que apenas supera los seis millones de habitantes, cada año nacen alrededor de mil infantes VIH-positivos.

Para el Centro Caribeño de Epidemiología (Carec), responsable de asesorar a los gobiernos de 21 naciones sobre políticas para combatir esa dolencia, el número de personas afectadas con el virus se aproxima a 500 mil. En Trinidad y Tobago, el sida continúa siendo la causa fundamental de muertes de personas entre 15 y 44 años de edad. Mientras que en Latinoamérica el índice de la enfermedad varía según el país: con más de 140 mil infectados, los niveles han disminuido en las zonas rurales de Haití y Bahamas, pero no se han modificado en República Dominicana y Barbados.

Con más de un tercio del total latinoamericano, Brasil continúa siendo el de más infectados registrados, seguido de Belice y Honduras.

Los países del Caribe presentan una tasa promedio de dos por ciento de la población adulta con VIH y sólo en el 2001 se presentaron 60 mil nuevos casos y murieron 30 mil personas, incluyendo cinco mil niños. En cuanto al impacto económico, el azote de la epidemia es considerado devastador.

Un estudio reciente dirigido por el Carec estimó que para finales de 2006, el Producto Interno Bruto de Trinidad y Tobago y Jamaica se verá reducido en cuatro y seis por ciento, respectivamente, debido a la pandemia.

Por tal motivo, los gobiernos caribeños han reconocido la prioridad urgente que merece el tema, y adoptaron el Plan de Acción Estratégico Regional Caribeño para el VIH/sida por parte de la Comunidad del Caribe (Caricom). El objetivo de la iniciativa es prevenir, controlar y mitigar las nefastas consecuencias de la letal dolencia.

Denzil Douglas, Primer Ministro de San Cristóbal y Nevis, en una reciente visita a Canadá, llamó a la Sociedad Caribeña contra el sida (SCS) a garantizar que los afectados tengan acceso a los antirretrovirales en 2010.

 

Cuidado y tratamiento intensivo

La cita, efectuada en el contexto de la XVI Conferencia Internacional sobre el sida en Toronto, Canadá, permitió a Douglas decir que la estrategia debe estar centrada en el cuidado y el tratamiento preventivo.

Recordó que hace cuatro años firmó un acuerdo con seis compañías farmacéuticas para adquirir antirretrovirales a precios inferiores a los del mercado, pero la iniciativa no es suficiente para enfrentar la letal enfermedad en el área.

El estadista de San Cristóbal y Nevis pidió a los gobiernos del Caribe materializar tácticas preventivas, como legislaciones relacionadas con el trabajo y el enfrentamiento al comercio del sexo y la prostitución infantil.

Además, propuso intercambiar experiencias para combatir el virus, realizar talleres y reuniones sobre el tema y habilitar instalaciones audiovisuales. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el departamento del sida de Naciones Unidas (Onusida) presentaron una campaña para difundir las graves repercusiones del mal sobre los menores de edad. Ambas entidades calificaron de insuficientes los esfuerzos actuales en la región para detener el embate del flagelo. Consideraron como una tragedia el hecho de que menos de un cinco por ciento de los niños con VIH reciban tratamiento en el mundo y de que millones de jóvenes y mujeres infectados sigan sin recibir seguridad social y apoyo comunitario.

Al 70 por ciento de las mujeres embarazadas tampoco se les facilita la prueba del VIH en América Latina y el Caribe.

Unicef explicó que la juventud es el rostro oculto del sida: ausentes de políticas internacionales y nacionales al respecto y carentes de acceso a servicios básicos de atención y prevención.

Millones de pequeños han perdido a sus padres y hermanos, se han quedado sin atención médica y sin servicios fundamentales para su desarrollo.

El director de Unicef para América Latina y Caribe, Nils Kastberg, y el director ejecutivo de Onusida, Peter Piot, advirtieron que al menos 33 personas se infectan con VIH cada día en esta parte del mundo. De ellos, dos adquieren el virus por la vía madre-hijo, y 17 son jóvenes entre 15 y 25 años. Cuatro niños quedan huérfanos por esa causa, y 15 personas mueren de alguna complicación relacionada con el mal.

Luego de casi 25 años de pandemia, el sida sigue desgarrando familias y comunidades, dejando enfermos o desamparados a millones de niños y jóvenes y robando a los países su futuro.

Para que los países se desarrollen, es preciso poner a la infancia como una prioridad a la hora de asignar y utilizar recursos.

El entorno global tiene la posibilidad de frenar con herramientas básicas la pandemia dando antirretrovirales a todo aquel que los necesite. Entendidos del tema coinciden en que las sociedades deben unirse ante lo que creen es una verdadera emergencia.

Para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, será indispensable adoptar medidas concretas y dar una respuesta contundente al impacto devastador del sida en la niñez y la juventud.

Según Onusida, se necesitarán 55 mil millones de dólares durante los próximos tres años y 22 mil millones sólo en 2008, para confrontar el síndrome. Pero en la actualidad hay un déficit en la financiación de por lo menos 18 mil millones de dólares para el período 2005-2007. *

(*) La autora es periodista de la Redacción de América Latina y el Caribe de Prensa Latina.

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