Discapacitados hoy

¿Podremos acceder a una vivienda?

Objetivos del Programa de Acción Mundial

En el Programa de Acción Mundial para las personas con discapacidad propuesto por las Naciones Unidas, encontramos que el propósito del mismo, es el de proponer las medidas más eficaces para la prevención de la discapacidad y para la rehabilitación y la realización de los objetivos de «igualdad» y de «plena participación» de las personas con discapacidad en la vida social y el desarrollo. Eso significa oportunidades iguales a las de toda la población y una participación equitativa en el mejoramiento de las condiciones de vida resultante del desarrollo social u económico.

Para lograr los objetivos de «igualdad» y «plena participación», no bastan las medidas de rehabilitación orientadas hacia el individuo con deficiencias. La experiencia ha demostrado que es, en gran parte, el medio que determina el efecto de una deficiencia o discapacidad sobre la vida diaria de la persona.

Una persona se ve abocada a una minusvalía cuando se le niegan las oportunidades de que dispone en general la comunidad y que son necesarias para los aspectos fundamentales de la vida, incluida la vida familiar, la educación, el empleo, la vivienda, la seguridad económica y personal, la participación en grupos sociales y políticos, las actividades religiosas, las relaciones afectivas y sexuales, el acceso a instalaciones públicas, la libertad de movimiento y el estilo general de la vida diaria.

A veces, las sociedades se ocupan sólo de las personas que están en plena posesión de todas sus facultades físicas y mentales. Lo que debe asumirse es que, pese a los esfuerzos que se hagan en materia de prevención, siempre habrá un número de personas con deficiencias y discapacidades y que deben identificar y eliminar los obstáculos a la participación plena.

 

Amparo legal elimina obstáculos

Esa eliminación de obstáculos, en gran parte, surgen a través de un amparo legal que posibilita el otorgamiento de algún tipo de «equiparaciones» que reducen en cierta forma, la desventaja que provoca la discapacidad y sitúa a las personas que presentan alguna limitación, en similares posibilidades al resto de la población, a los efectos de una activa integración a su comunidad. Uruguay cuenta, en teoría, con una excelente estructura legal que está compuesta por leyes, decretos, resoluciones, no sólo a nivel nacional sino también, y con gran incidencia, a nivel departamental, incluyendo también una serie importante de disposiciones a nivel de empresas públicas, como el caso del Ministerio de Salud Pública, Ministerio de Transporte y Obras Públicas, Banco de Previsión Social, Banco de Seguros del Estado… entre otros. En la práctica, lamentablemente, no se cumple con lo dispuesto por diversas razones, entre las cuales encontramos las de orden económico, político o del «jerarca de turno» que cree estar, en algunos casos, por encima de las propias disposiciones, no midiendo la transcendencia cuando aplica su decisión.

 

Línea de créditos para no videntes y discapacitados

Según Resolución de Directorio del Banco Hipotecario de 6 de junio de 1991 y que consta en Acta Nº 13.151 (O/S 8766), se resolvió destinar una línea de créditos Clase 82 Serie 500 a las personas no videntes y discapacitados para adquisición de vivienda usada. El monto del citado préstamo ascendía a la suma de 2.000 UR en categoría de Vivienda II y con un plazo máximo de 25 años. Se daba cumplimiento a uno de los objetivos del Plan de Acción Mundial de Naciones Unidas. Lamentablemente, en diciembre de 1995 el Directorio del BHU, dejó sin efecto, «transitoriamente» acceder a la citada línea de crédito.

Debemos de ser conscientes, no se les regalaba nada, se les facilitaba acceder a una vivienda a través de un préstamo cuyo plazo y cuota no difería mucho de los préstamos que el Banco otorgaba. La consideración importante era, la no exigencia e ser ahorrista y por consiguiente disponer de cierta base de ahorro previo.

 

La realidad de hoy…

Lamentablemente esa excelente disposición, hoy sigue suspendida. Ante promesas del ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, arquitecto Mariano Arana de que en el correr de los próximos meses se otorgarían préstamos en general, para acceder a la vivienda, las personas con discapacidad en particular, pretenden reactivar esta línea de crédito y con ello recuperar esa enorme posibilidad de «equiparación social», como lo es, la vivienda.

Las actuales autoridades de gobierno, tienen la última palabra!!!… *

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