¡A tomatazo limpio!

Unas 40.000 personas participaron ayer en Buñol, sudeste de España, en la «Tomatina», tradicional batalla anual del tomate que transforma a la ciudad en un gigantesco «gazpacho humano», de acuerdo a lo que informa AFP.

Los participantes, entre los cuales numerosos turistas británicos, alemanes y franceses, casi todos con el torso desnudo, se lanzaron tomates unos a otros durante al menos una hora, constataron fotógrafos de la AFP en el lugar. La tradición, nacida de una batalla entre amigos en los años cuarenta, es que cada último miércoles de agosto, cinco camiones llenos de tomates maduros circulen por las principales arterias de la ciudad hasta la plaza central, repartiendo su colorida carga. Al final de la batalla, que tuvo lugar sin incidentes, las calles de la ciudad donde se celebró la fiesta seguían teñidas de color rojo.

Vecinos con escobas y baldes de agua estaban preparados para que la ciudad recuperara su normalidad. Entre tanto los luchadores de tomates se dirigían en masa hacia el río o hacia las duchas municipales para quitarse cáscaras, pulpas y semillas.

La región de Valencia, donde pertenece Buñol, que cultiva en sus huertas todo tipo de frutas y verduras, es considerada -junto con Murcia, el huerto de España. *

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