"La fiesta de la vida", un libro para quien se atreva a conocerse más

"Occidente está terminando una etapa de intelectualismo exagerado"

–¿Hacia dónde cree que avanza la humanidad?

–Actualmente, la humanidad se encuentra ‘indigesta’ de tanto conocimiento y será la intuición la que nos guíe en el camino de la vida. Occidente está terminando una etapa de intelectualismo exagerado. Descartes separaba el mundo de la materia y del espíritu; distinguiendo así el objeto del sujeto. Si bien la ciencia ha avanzado mucho no toma en cuenta el amor, la alegría; a excepción de la física cuántica que dice que todo lo que vemos y comprendemos está siendo creado por nuestra conciencia. El nivel de conciencia es muy importante, ya que es la realidad definitiva para cada ser. Desde nuestra conciencia creamos nuestra realidad; entonces somos lo que creemos y a su vez creamos. En síntesis, los físicos cuánticos plantean que «las cosas no existen sin nuestra conciencia». Así también los recuerdos, las expectativas sobre acontecimientos están creando el futuro. Generalizando: las creencias colectivas son las que están creando este mundo y se empezaron a resquebrajar.

–¿Cuáles creencias?

–Una de las creencias colectivas es que sólo importamos los humanos y toda la economía parece sustentarse en ese supuesto. Por eso, en este libro insisto con la necesidad de reconectarse con la naturaleza, un ‘volver a casa'; en definitiva a nosotros mismos. Me refiero a volver a sentirse parte con el todo, a nivel de nuestro microcosmos –cuerpo–y el macrocosmos –universo–. Ni siquiera estamos en nuestro cuerpo, ¡no lo sentimos!, ¡no lo conocemos! Otro punto es cómo cuido a ese cuerpo y cómo lo atiendo.

Volviendo al estado de la humanidad y a esa necesidad de cambio, nuestro conocimiento actual es provisorio y está lleno de orgullo. Occidente cree saberlo todo, y que los demás están equivocados. Necesitamos un cambio cultural y empieza aceptando nuestro propio sentir. Se nos educa para el éxito y la excelencia, en contraposición a la aceptación de uno mismo, que hace aflorar lo Divino que somos.

–¿De qué forma el ser humano se fue alejando de sí mismo?

–Distintas religiones manejan el concepto de la culpa como una herramienta para asegurar su poder, porque ellos «tienen la llave del cielo y del perdón», creyéndose imprescindibles y anulando al otro. Asimismo juega la idea de la necesidad, de algún sustento tenemos que vivir, es una trampa. ¿De qué voy a vivir? esta pregunta no existe en Oriente, el sólo cuestionar genera inseguridad y nos hace infelices. Nos lleva a un nivel de excitación que provoca mayor consumo. Incluso hay un dicho francés que dice: «Si no puede pensar, que gaste».

–En el libro se refiere, entre otros temas, al miedo que cada vez se generaliza más; ¿qué destacaría?

–Como decíamos, el miedo ha sido planteado en el corazón del hombre desde hace miles de años. De esta forma, los que tenían mucho poder sobre los demás lograban mantener sus dominios con más facilidad. Este esquema se ha repetido una y otra vez, con cada uno de nosotros. Por todas partes nos han inculcado el miedo. «Cuidado que te vas a caer»; «no corras que te puedes lastimar», y muchas frases similares nos dijeron cuando pequeños. Aún el miedo está siendo alimentado…, sostener el miedo es lo que utiliza el poder para paralizarnos, y lleva a instalar rejas y separarnos unos de otros. Es lo peor que nos puede pasar como país. Donde hay amor, no hay miedo. Si vives en un universo inteligente y amoroso no hay lugar para el temor. Por esto debemos cultivar una nueva virtud: el amor-coraje, el amor-audacia.

–¿Qué le motivó a escribir el libro «La fiesta de la vida»?

–Un amigo me dio un primer impulso. Viajé a la India y mantuve contacto con maestros, personas con mayor conciencia. A través del libro ofrezco lo que me ha hecho más feliz y apunto a aquel que no tiene el gusto por la lectura, aquel que le atraen las letras grandes y en grandes espacios. Para los que se deleitan con lo simple y disfrutan de las imágenes, cuenta con dibujos que fueron ilustrados por mi hija Gabriela Mirza.

–¿Por qué el título?

–Primero me apareció la palabra gracias. Nuestra vida es espléndida aunque se diga que la queja es el deporte nacional; podemos vivirla como una aventura. Es apasionante cuando uno sabe que está creando realidades y es consciente de que elige su humor.

–¿Qué es lo que más valora de la vida?

–La vida misma: los seres con los que intercambiamos, lo divino que hay en todo. La solidaridad, la alegría, la conciencia en el sentido que conducen a la unión de todos los seres -de todas las especies-, no sólo de mi grupo, de mi misma raza, de mi país, de mí cultura… De alguna forma si nuestra conciencia se hace más afinada, ninguno de nosotros es humano, sólo somos una célula del hombre-mujer, que es la humanidad. *

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