AYER DECLARO EN SEDE JUDICIAL LA DIRECTORA DEL HOSPITAL DE LIBERTAD, DOCTORA MARTA ZERBINO

La Justicia investiga acusaciones contra el doctor Magga y derivaciones del caso

Zerbino entró a la sede judicial sobre las 9.00 de la mañana y todo el proceso de su declaración, culminó recién sobre las 13.00 horas. Ante la prensa fue muy escueta y sólo dijo: «Pienso que ya les dimos todos los elementos para que ustedes trabajen; ahora todo está en manos de la Justicia».

Un dato importante y muy discutido por los profesionales de la salud en general, es que el personal de enfermería que aplicó, por orden de Magga, las dosis letales a los pacientes (efecto que no podían ignorar), fue citado a declarar. Y es que el argumento de la «obediencia debida» del personal subalterno ante el médico, no justifica la actuación que determinó la muerte de los cuatro pacientes.

Por otra parte, como se sabe, contra la doctora Zerbino pesa la «amonestación» que le dio el Tribunal de Etica de la Federación Médica del Interior. Ella, según el Tribunal y varios de sus colegas entrevistados por LA REPUBLICA, ya se llevaba mal y tenía predisposición contra Magga, antes de que presentara las pruebas sobre el suministro mortal de morfina. En un pasaje de esta amonestación el Tribunal acusa a la directora de violar el Código de Etica Médica: «(…) No es ética la calumnia ni los comentarios capaces de perjudicar al colega en el ejercicio de su profesión». Integrantes del Gremio Médico de San José aseguraron a LA REPUBLICA que unos meses antes de presentar las historias clínicas de estos cuatro pacientes, Zerbino dijo ante Gremesa que Magga, entre otras cosas, practicaba necrofilia con los pacientes muertos. Consultada por LA REPUBLICA al respecto la doctora negó rotundamente la especie. Por estas disputas y comportamiento anterior de Zerbino contra Magga, y aunque sin justificar el accionar de él, son varios los profesionales que condenan también, las intenciones «ocultas e interesadas» de Zerbino, para atacar a Magga «y hacerlo pedazos». El mismo Tribunal aseguró también que «está probado que la Dra. Zerbino puso como condición para aceptar el cargo de directora del centro auxiliar de Libertad el cese del Dr. Magga como médico de sala».

Por su parte, el fiscal Ariel Cancela rechazó también hacer declaraciones a los medios y se limitó a decir que no sabía quién sería el abogado de Magga. Como se sabe, en las últimas horas se confirmó que la doctora Hebe Martínez Burlé había aceptado defender al médico acusado y sobre quien pesa orden de captura.

 

La carta que Magga envió a Gremesa y luego a El País, para defenderse

Ayer, el diario capitalino transcribía la carta firmada por Magga, dirigida al gremio médico de San José. Su versión es que nunca tuvo como objetivo «provocar la muerte de sus pacientes». Agrega que en tres de los casos recibió «el apoyo y autorización verbal de los familiares». El cuarto caso  el del indigente con problemas psiquiátricos-, no tenía familiares acompañantes y por tanto al final, en agonía, eligió la que llama, la «decisión cuestionada».

«Puedo cometer errores, pero bajo ningún concepto voy a permitir que se interprete intencionalidad de mis acciones (…). Mucho menos cuando el peritaje no puede demostrar indiscutiblemente culpabilidad, es decir, relación causa efecto entre la medicación administrada y el fallecimiento, pues la afección de fondo puede explicar aquél».

Finalmente concluye reprochando a sus colegas de Gremesa su falta de apoyo y asesoramiento: «Fui al gremio a pedir apoyo por un abuso de poder (…) Y terminé enjuiciado en un Tribunal de Etica, por presunta mala praxis». Gremesa, por su parte, rechazó el contenido de esta misiva de Magga. *

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