"Los padres saben qué pasa en el fútbol pero no en el debate educativo"
–Ante una nueva ley de educación, ¿qué debe cambiar y qué debe quedar en la educación primaria?
–Creo que no se puede separar la educación de un contexto cultural, es decir, hay una cultura que marca a este país y en ella se encuentra la llamada cultura vareliana, de la que provenimos casi todos los uruguayos.
Entonces, yo creo que hay que cambiar y revertir una cultura que fue en el tiempo deformándose negativamente, y como contrapartida existen principios valerianos que son muy caros para este país, como la gratuidad, la obligatoriedad y la laicidad, los tres principios rectores para nosotros.
En este momento histórico hay una contradicción o una dicotomía. Algunos creemos que tiene que haber un cambio en algunas cosas y avanzar en otras, esto habla también de lo que hace a una definición de educación. Educación como matriz, que mantiene la identidad de un país y también como motor de transformación. Y la escuela pública tiene la «obligación» de mantener la identidad de un país como valor pero también tiene la ‘obligación’ de transformar.
Hoy, un gobierno tuvo el gesto de pedirle a los ciudadanos uruguayos que discutan, que debatan, que digan algo sobre la educación. Yo creo que compromete a los ciudadanos a una gesta y nosotros somos los protagonistas.
Retomando la idea de los principios valerianos, creo que hay mucha cosa por hacer, mucha para cambiar y mucha para profundizar.
En este panorama de una escuela empobrecida, con niños pobres y con maestros muy mal pagos y con funcionarios más mal pagos, hacer una reconstrucción y un posicionamiento de la educación no solo pasa por un debate académico. Pasa por un debate y por una visión nueva de país. Todo es un ejercicio ensayo y error, porque es inédito, porque no ha ocurrido nunca, y por eso hablamos de ‘gesta’. Esto va a pasar a la historia de nuestro país con mayor o menos gloria que la que nosotros le demos.
Estamos a mitad de camino y nos queda poco tiempo, porque aún falta que la gente sepa que acá se está discutiendo un cambio en la educación del país, que nosotros le llamamos debate educativo y que dentro de ese marco va a haber una ley nueva de educación.
–¿Cómo sigue la FUM el proceso del debate educativo?
–Con mucha responsabilidad, siguiendo de cerca los procesos de discusión, formando parte de los mismos. En estos momentos estamos en un cuarto intermedio de nuestro congreso denominado maestro Julio Castro, que entre otros se plantea las estructuras de la educación nacional en lo que refiere al organigrama. Además nos comprometemos a seguir de cerca los procesos posteriores al debate, cuando el proyecto esté planteado en la órbita gubernamental.
–¿Falta discusión o la sociedad no tiene interés en discutir sobre la educación del país?
–Una cosa no es causa ni consecuencia de una sola cosa. En ese sentido se debe decir que la ciudadanía está enmarcada en temas cotidianos, de la vida real, actual e inmediata y tal vez eso sea el impedimento.
Por otra parte creo que es un tema muy específico, y que a los papás les puede afectar el creer que lo que ellos van a decir de la escuela puede no ser válido. Entonces volvemos a un tema de cultura y de participación y en compromiso de la opinión de lo que yo digo; y que lo que yo digo sirve y vale.
Aparte hay una organización nueva que nosotros le llamamos CODE, que trabaja a partir de lo que tiene, en un país que, en mi opinión, este gobierno está teniendo varios flancos.
Si nosotros hoy vamos a una escuela y si preguntamos a alumnos de clases altas, ellos cuentan y saben sobre lo que pasa con el fútbol.
Los niños y sus padres saben lo que pasa con el fútbol y sus problemas pero no saben que hay gente muy preocupada por el debate educativo y por pensar y participar en una nueva ley de educación.
Hay gente que está preocupada con lo que pasa con las pasteras, hay otro grupo de gente, como nosotros que representamos un sindicato, que estamos preocupados por lo que va a pasar con los consejos de salarios, si vamos a tener ajuste o si habrá alguna partida en la Rendición de Cuentas de la enseñanza. Entonces este tema con su especificidad no ha sido apropiado por el ciudadano, lamentablemente.
–¿Cómo han sido los procesos de avance de la educación primaria?
–La escuela quedó atrás y nosotros no hemos podido avanzar a ese tiempo de las nuevas tecnologías. Debemos avanzar, pero debe haber otro elemento: el docente. Porque lo que pasa en los procesos sin duda nos compromete a nosotros.
No sólo que se le acotó el tiempo de preparación al docente y de planificación sino que también se le acortaron en la escuela sus tiempos pedagógicos, porque el niño que va lo hace con toda su carga, y con sus problemas, y si hablabamos de clases de treinta son treinta problemas.
Para un maestro que ya viene con una carga horaria muy fuerte con un salario muy devaluado para atender especificidades de niños con problemas para los cuales nuestra carrera no tuvo en cuenta cuando nos preparó.
Cuando nos dicen que los maestros no investigamos, y que por eso no nos votaron el grado universitario, y sí, capaz que no tenemos la sistematización, pero que los maestros investigamos y sabemos cómo resolver problemas concretos de nuestros niños, lo hacemos. *
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