PROPONEN CREAR LA FIGURA DEL LIMPIADOR DE CAÑADA

Retomarán limpieza de residuos sólidos en el arroyo Miguelete

El director de Saneamiento de la Intendencia de Montevideo, Américo Rocco, aseguró ayer a LA REPUBLICA que se convocará a pequeños emprendedores de la zona para realizar tareas de remoción de residuos flotantes en el arroyo Miguelete. Al igual que en el proyecto anterior, los trabajos abarcarán el tramo del arroyo entre avenida Agraciada y Trápani, que comprende unos dos kilómetros.

Rocco sostuvo que la nueva convocatoria responde al éxito de los trabajos anteriores, realizados desde junio de 2005 hasta marzo pasado por la cooperativa integrada por 15 personas (13 operarios y 2 educadoras). «Fue efectivo ese convenio porque se logró mantener una vista del arroyo en las partes más aprovechadas por los vecinos y se trabajó paralelamente en la educación para evitar que la gente de la zona tire la basura y que no vayan especialmente a arrojarla allí».

La cooperativa «40 & Pico», pionera en este tipo de emprendimientos, se presentará a la licitación municipal para «repetir la experiencia anterior y sostener la fuente laboral», señalaron ayer las educadoras de la organización, Ruth y Mirna Silva.

Las mujeres contaron que el trabajo se realizó en gran parte con herramientas artesanales: «La balsa que usamos para limpiar el arroyo la hicimos con madera y los residuos se recogían con palos y colocaban en tanques de plástico que luego iban a parar a las volquetas», contaron. Si bien tuvieron que recurrir al ingenio en muchas oportunidades, las educadoras dijeron que el municipio pagaba una suma de dinero que se invertía en uniformes, instrumentos, equipos y se pagaban los sueldos de los empleados.

 

De lunes a sábados

Las tareas de limpieza se realizaban de lunes a viernes, de 8.00 a 16.00 horas y los sábados sólo hasta el mediodía. «Los operarios encontraban de todo en el interior del arroyo y las márgenes: balas, partes de bicicletas, perros y chanchos muertos, bandejas de espuma plast. Cualquier cosa aparecía en el Miguelete», detallaron las mujeres para luego asegurar que «limpiarlo no es imposible».

Mientras los operarios se dedicaban a remover la basura del arroyo, las hermanas Silva recorrían escuelas y asentamientos con el fin de educar acerca del vertimiento de los residuos al agua. «Los talleres no sólo informaban sobre las consecuencias de tirar la basura en el agua sino también la contaminación que producen las pilas alcalinas y los lixiviados, entre otras cosas».

Conscientes de los riesgos físicos y sanitarios del trabajo, la cooperativa presentó en el Ministerio de Trabajo un proyecto para crear la figura del limpiador de cañada o arroyo. «No es lo mismo que una persona que limpia un edificio. Cuando limpiás un arroyo corrés el riesgo de caerte al agua, tragar agua contaminada, que te muerda una rata y otros problemas que no tienen otros trabajadores del rubro».

Mientras el proyecto es estudiado por la cartera laboral, los integrantes de la cooperativa se proponen ganar la licitación para «no borrar con una mano todo lo que se logró hasta el momento». *

Nuevo empuje a la limpieza del arroyo Miguelete.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje