Ciclistas: la mayoría no respeta las medidas de seguridad obligatorias
La Intendencia de Montevideo lanzó anteayer una encuesta sobre el uso de las bicicletas en la ciudad. El censo, que se realiza en el marco de la campaña «Piensa antes de conducir», se llevará adelante en diferentes puntos de la capital hasta fin de mes para conocer las características del parque de bicicletas y mejorar las políticas de uso para este tipo de rodados.
El relevamiento se desarrolló ayer en 8 de Octubre y Felipe Sanguinetti: inspectores de tránsito del municipio se apostaron allí para preguntarles a los ciclistas de la zona una serie de detalles que hacen a la circulación y conciencia del uso de la bicicleta. Además del origen y destino, los ciclistas debieron responder sobre el estado de los frenos, si transitan con luces, si el uso es laboral o recreativo y el camino que toma habitualmente.
«La bicicleta es un fenómeno de los últimos años y no existe un relevamiento preciso de su uso, además de las medidas de seguridad que se toman», dijo ayer a LA REPUBLICA el inspector de tránsito Oscar Rodríguez.
Los dispositivos de seguridad obligatorios están detallados en la ordenanza que regula el tránsito en la capital del país. En el apartado de circulación de bicicletas se establece: «Para poder transitar en horas de la noche o cuando no hay suficiente visibilidad toda bicicleta deberá llevar una luz blanca en su parte delantera y una roja en la posterior».
La colocación de un timbre o cualquier dispositivo acústico también forma parte de la norma, al igual que tener la bicicleta en buenas condiciones mecánicas. La ordenanza además establece que quien conduce una bicicleta lo «hará sentada en el asiento permanente y con los pies afirmados en los pedales». Determina que ninguno de estos rodados se usará para llevar a más personas de las permitidas y que deben circular por la vía pública junto al borde derecho de la calzada. Los ciclistas tendrán que mantener su línea, no hacer zigs-zags y se les prohibe llevar cargas que pudieran resultar peligrosas, circular por sitios destinados a peatones y conducir por la vía pública siendo menores de 14 años.
De las encuestas realizadas hasta el momento se desprende que la mayoría no respeta las reglas exigidas por ordenanza. Un funcionario municipal que realiza las encuestas detalló ayer que «todos los consultados tienen aunque sea un freno en la bicicleta». No obstante señaló: «Muy pocos tienen ojos de gato y casi ninguno usa casco».
Bicicleta para trabajar
Los inspectores coinciden en que el uso del casco está estrechamente relacionado con la posición económica del conductor. «La mayoría usa este rodado para trabajar y no tienen plata para comprar un casco, aunque reconocen que es necesario», dijeron. A la hora de dar sugerencias, los ciclistas apuntaron contra los taxistas y choferes de ómnibus, a quienes acusan de no respetarlos y tirarles «el auto encima». La encuesta se llevó adelante frente a dos escuelas y eso no fue casual. Es que se desarrolla en el marco de una campaña desarrollada por el municipio, el Automóvil Club del Uruguay, el Ministerio de Salud Pública, Rotary Club y Motociclo. Un ómnibus estacionó en esa esquina para informar a los niños y maestros sobre distintos mensajes de seguridad vial. Usar siempre la silla para los niños en el asiento trasero del vehículo, utilizar el cinturón de seguridad, ajustar el reposacabezas para prevenir las lesiones cervicales y comprobar el estado de los neumáticos son las acciones básicas mencionadas en un video que se proyecta arriba del ómnibus. *
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