Finaliza en esta jornada Congreso Extraordinario de maestros

Magisterio homenajeó a los maestros Julio Castro y a Miguel Soler Roca

El congreso extraordinario de magisterio, denominado «Maestro Julio Castro», contó con la presencia del recientemente reconocido con la mención honoris causa, por parte de la Universidad de la República (Udelar), el maestro Miguel Soler Rocca. Soler, emocionado, destacó a Castro como su «gran amigo durante 30 años», y resaltó el trabajo de Castro como periodista, docente, maestro de maestros y «luchador de causas por la educación». Hizo un extensa y emotiva semblanza sobre la figura de Castro, quien fuera «alumno y maestro rural, además de un luchador por la escuela», dijo Soler, quien además fuera alumno de Castro en 1940. Castro es uno de los desaparecidos durante la dictadura militar en nuestro país. Fue cofundador del diario El Nacional en la década de 1920 junto a Arturo Ardao y Carlos Quijano, y el semanario Acción, cuatro meses después de El Nacional, y columnista del semanario Marcha. Además tiene una gran obra literaria dedicada a la docencia.

 

El homenajeador homenajeado

«Le hicimos una trampita a Soler», dijo a LA REPUBLICA días atrás Teresita Capurro, dirigente gremial. La «trampita» era que Soler fue invitado a homenajear a su amigo de toda la vida, Julio Castro y luego el propio Soler fue homenajeado por sus colegas. Se le hizo entrega a Soler de una bandera del gremio y una medalla conmemorativa. Semanas atrás, Soler había sido distinguido con el título Honoris Causa por la Universidad de la República (Udelar), a lo que Capurro señaló como «un paso importante, ya que estamos luchando por el reconocimiento universitario del título de maestro y que la Udelar tenga en cuenta a un maestro es muy importante para nosotros».

 

Fundamentación

La fundamentación hecha por el Consejo Directivo Central (CDC) de la Udelar para otorgarle el título al destacado docente es ideal para tener una clara idea de quién fue este hombre, y sobre sus importantes obras en la educación nacional. La fundamentación del título, fue resumida por LA REPUBLICA tratando de no quitarle valor al documento que cuenta con gran calidad, sobre la vida y obra del destacado Miguel Soler Roca que a continuación publicamos.

Miguel Soler Roca es maestro con mayúsculas. Pertenece a esa estirpe de maestros que forjaron la mejor historia de la educación uruguaya. Historia construida desde la reflexión colectiva y comprometida con los sueños y las desventuras de la gente, en especial los más humildes y desamparados, convencidos de que «la escuela es del pueblo, porque es la casa de los hijos del pueblo» (del Programa de Escuelas Rurales: 1949).

Esos hitos históricos que tanto Castro como Soler supieron protagonizar, colocaron al país en un sitial destacado en el ámbito continental y mundial; historia que se ha pretendido desconocer en los últimos años, a partir de los lineamientos impuestos a nuestra educación desde «el Banco Mundial metido a educador», otro de sus trabajos del año 1997.

Miguel Soler es un referente de esa historia, a lo largo de más de medio siglo. Contribuyó a formar y dignificar al magisterio nacional, desde las distintas trincheras y escenarios en los que le ha tocado actuar, sin descanso, desde su temprana iniciación como maestro rural en 1943, hasta el día de hoy, como integrante de la Comisión Organizadora del Debate Educativo (CODE), a la que aporta su sabiduría decantada, su experiencia internacional, su capacidad de organización y su fuerza incontenible de trabajo.

 

Como maestro rural

Participó en el histórico Congreso de Maestros Rurales de 1944-45, en el que se discutieron y delinearon los fundamentos de la Educación Rural del Uruguay y se sentaron las bases de la que sería Ley Nacional de Colonización de 1948, todavía vigente, y en el Congreso de Maestros Rurales de Piriápolis (1949), en el que se aprobaron las bases del Programa de Escuelas Rurales, cuya redacción fue encomendada a una comisión de 12 miembros, integrada entre otros por el propio Soler.

Organizó y dirigió entre 1954 y 1961 el Primer Núcleo Escolar Experimental en La Mina (Cerro Largo), una experiencia pionera en «Educación Fundamental» (Unesco), orientada al mejoramiento de la vida campesina a través de un programa que, partiendo de lo educativo irradia hacia la comunidad, incidiendo en su futuro social y económico por intermedio del desarrollo de proyectos de trabajo, a los que se integraron estudiantes y profesionales universitarios, fundamentalmente del área Agraria y el área Salud.

El desmantelamiento de esta experiencia por una miope resolución oficial -objeto de una fortísima interpelación en el Parlamento-, motivó la renuncia del maestro Soler, fundamentada en una extensa y documentada carta, que constituye una pieza central del ideario educativo que supo construir en lo técnico-pedagógico, y en lo ético-social, el magisterio nacional.

 

Soler Roca, el sindicalista

Fue fundador y primer Secretario de la FUM, habiendo participado de todas sus luchas por la profesionalización y reconocimiento de la carrera docente. Trabajó para la Unesco desde 1961 hasta 1982, cumpliendo funciones relevantes de asesoramiento y dirección en diversos países.

Como especialista en Educación Rural asesoró al Ministerio de Asuntos Campesinos del gobierno de Bolivia (1961-64). Entre 1964 y 1969 dirigió el Centro Regional de Educación Fundamental para América Latina en Pátzcuaro (México), especialista en Educación de Adultos actúa en la Orealc/Unesco (Chile: 1969-73). Cuando triunfa la Revolución Sandinista en Nicaragua, se involucra en la Campaña Nacional de Alfabetización, siendo asesor y protagonista relevante de la misma. Entre 1974 y 1982 trabajó en la sede central de la Unesco en París, primero como director de la División de Alfabetización, Educación de Adultos y Desarrollo Rural; y luego como subdirector general adjunto del Sector Educación. De 1984 a 1996 integró la Comisión Española de la Unesco y a partir de 1999 la Comisión Catalana de Relaciones con la Unesco, y su Grupo de Educación.

Entre 1985 y 1991 asesora en varias oportunidades a la Secretaría del Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba (Argentina) en Educación Rural y de Adultos.

En Uruguay fue invitado como asesor por la ministra de Educación y Cultura Adela Reta en los primeros años de la recuperación democrática, y actualmente asesora en temas de su especialidad al director nacional de Educación, doctor Luis Yarzábal. En ambos casos lo hace en forma absolutamente honoraria. Asimismo, como investigador de la realidad educativa, Soler Roca es autor de una larga lista de publicaciones que son materiales obligados en los cursos de Formación Docente.

 

Como luchador por los DDHH

Podría decirse que toda la vida del maestro Soler está dedicada a la lucha por los derechos humanos. Pero quizás convenga recordar que en el momento del golpe de Estado de Pinochet, Miguel Soler actúa en Chile como estrecho colaborador del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, cumpliendo allí, junto a su esposa, una destacada y solidaria labor en defensa de los DDHH conculcados y de sus víctimas. Tarea que continuó luego en su larga estancia en París, donde los refugiados uruguayos son testigos de su permanente y generosa solidaridad, y de su apoyo a las luchas de los compatriotas que, dentro del país, resistían a la dictadura. *

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