Abandonan a discapacitado en un horno de ladrillos
Fray Bentos se vio conmovida con la noticia de que una persona con discapacidad había sido abandonada por su propia familia en un horno de ladrillo, en donde se encuentra un rancho que hace las veces de habitación para un matrimonio conocido de la persona deficiente.
En el hogar de ancianos de nuestra ciudad no se lo pude acoger, ya que los estatutos indican que pueden ingresar personas mayores de 65 años y este hombre tiene apenas 56 años. Si bien en otras oportunidades han ingresado personas menores de esa edad, en este caso, la escasa jubilación que cobra la persona que fue abandonada, no alcanza para cubrirle sus gastos mensuales.
La Oficina de Promoción Social ha realizado distintas gestiones frente al Ministerio de Desarrollo Social (Mides) local, y se le ha entregado una canasta de comestibles para solucionar un tema urgente en la alimentación, procurándose ahora que la persona ingrese a un instituto particular de atención a pacientes con estas complicaciones. También por intermedio del ropero comunitario de los rotarios se le ha proporcionado ropa de abrigo. Pero lo cierto es que hace ya más de una semana que el hombre en silla de ruedas fue abandonado en el horno de ladrillo y aún no encuentra solución a su problemática.
La primera noche durmió tirado en el piso, cubierto apenas por un encofrado, luego, el humilde matrimonio que ocupa el rancho de lata contiguo, le hizo un lugar. Tampoco ninguna iglesia ni congregación religiosa de las que pululan en nuestra ciudad ha tendido una mano cristiana a esta persona, que sin duda la necesita.
El hombre, que no se puede valer por sus propios medios ya que tiene la parte derecha de su cuerpo paralizada, sigue aguardando soluciones. *
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