Calendiario
1981.- El dictador de fachada, Aparicio Méndez, dicta el Acto Institucional Nº 11. Este resuelve cambiar en algo al Consejo de Estado. En ese sentido, habrá nuevos integrantes y nuevas atribuciones. Por un lado deroga la necesidad de elevar al Poder Ejecutivo toda iniciativa que pretenda legislar. Y se le prohíbe totalmente que tenga sobre sí la responsabilidad de redactar la reforma constitucional, esto, sin duda, por temor a que algún distraído se tome en serio el papel de constitucionalista y abandone a los golpistas.
Serán nuevas caras para la misma foto y las diferencias nadie las notará. En poco más de un mes, además, Méndez abandonará el cargo por achaques de su vejez y ahí aparecerá el primer militar que utilizará el sillón presidencial durante la dictadura, el teniente general Gregorio «Goyo» Alvarez.
1947.- Nace Nazario Sampayo, periodista en Teledoce cubriendo la actividad policial, sobrio, contrariamente a muchos de sus pares.
1949.– Nace Mario Delgado Aparaín, filósofo, periodista, escritor. En su tecleo estuvo en LA REPUBLICA. Entre sus novelas, es un magnífico narrador, están «Estado de gracia», «La balada de Johnny Sosa», «No robarás las botas de los muertos», «El llanto de la corvina», «Hablar con ellos» y su última, «Boliches montevideanos».
Actualmente es el responsable de Artes y Letras de la División Cultura de la Intendencia Municipal de Montevideo.
1979.- Nace Florencia Traibel, productora televisiva en Telemundo.
1954.- Nace Hugo Chávez Frías. Los mandatarios del Mercosur deben cumplir con este cumpleaños del presidente de Venezuela. Bush también debería saludarle.
«Entablar una comunicación con uno mismo, exige un poco de crueldad y otro de valentía. Ahí mismo se madura, se escribe, se hace televisión o publicidad: el nombre pesa como identidad del comunicador. Debería tomarse una postura definida ante la vida y opinar con criterio. No puedo evitar recordar las cosas que me duelen: actualmente uno abre revistas o diarios y quien da el informe meteorológico firma, como si ese tipo de información justificase el nombre de quien escribe. Es muy común. Esta patología del periodismo no es ni más ni menos que la fractura expuesta de la identidad (del periodista, del comunicador). Mario Delgado Aparain
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