La Fundación Chamangá apoya a jóvenes vocacionales desde hace cinco años
La Fundación se formó «con el apoyo de un restringido grupo de amigos». Sin embargo, cinco años después se ha constituido en una valiosa herramienta para «descubrir aptitudes vocacionales en los jóvenes, darles apoyo financiero, social y cultural para que puedan formarse al más alto nivel posible», destacaron, por su parte, Cecilia Fernández y Teresa Supervielle, también representantes de la directiva de la Fundación, en el marco de una recorrida que vienen llevando a cabo por el interior, difundiendo los postulados que animan a la institución.
«Chamangá» recibirá inscripciones de interesados hasta el 1º de setiembre de este año. De ahí en más, vendrá el trabajo de preselección de anotados y posteriormente una evaluación a cargo de un jurado compuesto por reconocidas personalidades de diversos ámbitos, que determinará quienes tendrán acceso a las becas.
Dicho Jurado de Honor tiene como miembros titulares a Olga Aguiar, la doctora Jacinta Balbela, el ingeniero químico Julio Battistoni, Monseñor Luis Del Castillo, el profesor Octavio Podestá y el sociólogo Marcos Supervielle. Los aspirantes a becarios pueden ampliar información a través de la dirección de correo electrónico [email protected] o del teléfono (02) 400 9921.
Algunos testimonios
En su gira por el Interior, la Fundación «Chamangá» dio a conocer datos referidos a la generación 2005 «Joaquín Torres García», de jóvenes que han podido iniciarse en el desarrollo de sus inquietudes vocacionales.
Se trata de Washington Albín (técnico en electrotecnia), Alicia Baz (Ciencias Biológicas), Martín Bobadilla (músico), Néstor Cabrera (artesano), Mónica Cabrera (maestra), Dévora Canaveris (técnica en vestimenta), Nelson Da Silveira (cocinero), Julieta Depauli (fonoaudióloga), Soledad Devincenzi (ceramista), Ezequiel Fascioli (músico, agrónomo), Evangelina Fernández (música), Soledad Mara (educadora preescolar), Iván Morales (danza), Mario Ramos (mecánica automotriz), Carla Ribeiro (danza), María Raquel Schettini (educadora social), Vanina Sosa (educadora social) y Eduardo Yaguno (músico, compositor). También obtuvieron renovación de becas Víctor Ramos (constructor) y Claudia Sosa (profesora de Educación Física).
Los testimonios de algunos de estos jóvenes permiten tener una más clara definición de lo que para ellos significa la ayuda que la Fundación Chamangá les ha brindado. El coloniense Washington Albín, de 23 años, señala que «la beca me dio la posibilidad de concentrarme en mis estudios, ahorrándome la preocupación de tener que mantenerme».
Martín Bobadilla -29 años, Canelones- destaca: «Yo nunca antes me había sentido apoyado y seguro como hoy. Estoy aprendiendo con bases firmes y me siento cada vez más entusiasmado», en tanto que la maragata Débora Canaveris (24 años) valoró como uno de los «puntos altos» de la experiencia vivida, el hecho de que le dio «la oportunidad de enseñar todo lo que he aprendido a diferentes personas y desarrollar de mejor manera mi vocación», ya que los becarios además de cumplir con sus obligaciones como estudiantes también deben volcar en tareas a la comunidad los conocimientos que adquieren. *
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