La comunidad rochense solicita el cierre de la fábrica Anchoíta en La Paloma
El olor que «invade» el Puerto de La Paloma y adyacencias, los desechos sólidos y líquidos orgánicos que vierte Ibramar S.A. al océano son la principal molestia de la comunidad. Si bien en octubre de 2005 había sido cerrada en forma provisoria por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), «actualmente sigue funcionado del mismo modo», sostuvieron fuerzas vivas de La Paloma.
La Dinama procuró detener las operaciones de la planta de producción de harina y aceite de pescado hasta tanto se aseguren las condiciones de funcionamiento previstas en la resolución ministerial 297/2003 del 24 de setiembre de 2003. Sin embargo, «reanudada la actividad en mayo, la operativa continúa aún sin cambios y nada de lo declarado en el proceso licitatorio se ha cumplido», aseguró Luis Tantessio, miembro de la Mesa Coordinadora de Vecinos de La Paloma. Además, -según vecinos- las operaciones que lleva a cabo esa firma han producido innúmeras dificultades en la operación del puerto: sus barcos varados, sus barcos embistiendo otros pesqueros amarrados en muelle, entre otras situaciones. La depredación del recurso pesquero parece ser otro motivo, por la pesca indiscriminada de una parte de la fauna ictícola que sirve de base alimenticia a más de 40 especies comerciales. Además, «de sólo generar una mínima cantidad de puestos de trabajo para uruguayos, esto muy lejos de los 500 prometidos para obtener la concesión y sin respetar las leyes uruguayas, sin acordar con los trabajadores organizados, ofreciendo trabajo de baja calidad, mal pagado, y utilizar a personas de terceros países en condiciones de semiesclavitud».
Por todo lo expresado en nota firmada por la Mesa Coordinadora de Vecinos de La Paloma, el Sindicato Ãnico de Trabajadores del Mar y Afines, la Organización Conservación de Cetáceos, el Movimiento Social Interbarrial y el Centro de Hoteles solicitan de inmediato «el cierre de esta empresa, utilizando la forma de caída de la concesión por incumplimiento de la concesionaria de las condiciones en que fue otorgada» .
Pesca de otras especies y residuos sin tratar
Durante los días 1° al 3 de julio -afirmó la Coordinadora del Comité de Base del Frente Amplio- la empresa Ibramar S.A. efectuó el procesamiento de dos cargas completas de los buques «María Victoria» y «Macarena» con aproximadamente 1.200 toneladas de pescado fresco en harina. Ya el día 4 amarraron nuevamente dichos buques con carga completa, otras 1.200 toneladas que fueron procesadas hasta el día 6.
Dicho procesamiento generó un 25% de residuos industriales líquidos, unas 600 toneladas, que fueron volcadas al mar sin ningún tipo de tratamiento sobre la playa «Resquini».
«La bajante de estos días dejó a la vista la operativa real y el estado en que quedó con una mancha lechosa de más de cuatro cuadras de extensión en dicha zona de La Paloma, existe una filmación del periodista local Genaro Acosta y que fuera emitida por el canal local en el noticiero debido a las denuncias de vecinos».
Este hecho «afecta el ecosistema marino, contaminando la costa con los RIL, causando la muerte de mejillones, cholgas, almejas, peces y algas, en una amplia zona, fuente de trabajo de 20 familias de recolectores. Indirectamente afecta al turismo, la pesca deportiva y artesanal. Respecto al turismo, porque se perdió el emprendimiento local «Paseo del Puerto», que empleaba a más de 50 familias todo el año en forma directa , hoy pierde el escenario de la escollera llena de pescadores deportivos. Hoteles, restaurantes y complejos y servicios pierden potenciales clientes y generadores de trabajo. El paseo por el puerto es imposible por el olor, hasta aquí son más las fuentes de trabajo perdidas y nos queda un lugar sucio y hediondo», continuó la coordinadora.
Por su parte, Luis Tantessio añadió que «la semana pasada Ibramar pescó 1.500 toneladas de caballa -de la familia del atún- y fueron procesadas en harina. No obstante, no cuentan con el permiso para pescar esa especie lo que debiera acarrear alguna multa; cosa que hasta el momento no sucedió». Cabe señalar que la tonelada de caballa se comercializa a U$S 411. *
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