Pesca indiscriminada en el Río de la Plata sigue afectando reserva ictícola
En carta enviada a LA REPUBLICA, Daniel Bentancor expresa, en relación al artículo «Pesca furtiva sin control», de Daniel Porciúncula publicado en LA REPUBLICA del 1 julio de 2006, que «deseo señalar que estoy en un todo de acuerdo con lo que manifiesta. La normativa vigente es en muchos casos permisiva de estos desmanes y los controles realmente inefectivos. El edil del departamento de San José, a quien Porciúncula no menciona, quizá por no hacer referencia a mi carácter de «nacionalista», es quien escribe estas líneas, y quien en carácter de presidente de la Comisión de Desarrollo del legislativo maragato efectuó diversas denuncias sobre la pesca indiscriminada en el Río de la Plata». Dice Bentancor que «nuestro país posee una legislación en materia de pesca que debe ser revisada y mejorada en muchos aspectos, sin perjuicio que es bueno señalar que otras actividades -industriales, agropecuarias, gestión de residuos industriales y domiciliarios, etc- también, aunque no sea noticia, atentan contra el medio ambiente y por tanto son responsables de igual forma, o quizás más, de la reducción de nuestra fauna ictícola, junto con la pesca indiscriminada que se señala». El ex curul maragato deja constancia en su carta, que «las denuncias publicadas en diferentes medios de comunicación, se pueden consultar en el diario LA REPUBLICA en los siguientes enlaces: //www.larepublica.com.uy/lr3/?a=nota&n=162277&e=2004-12-11, o //www.larepublica.com.uy/lr3/?a=nota&n=165865&e=2005-01-23
La pesca en zona prohibida
«También quiero compartir el texto completo de lo que manifestamos en la Junta Departamental de San José -añade más adelante Bentancor-, respecto de los barcos pesqueros vistos en la zona de Kiyú pescando en forma ilegal», agregando parte de la versión taquigráfica de la sesión del deliberativo comunal de San José, del 6 de diciembre de 2004. «La siguiente denuncia -expresaba en aquella ocasión Bentancor-, la voy a formular en nombre de la Comisión de Desarrollo de la Junta Departamental, que integro, que viene trabajando desde el principio de esta Legislatura con los pescadores artesanales de nuestro departamento. Basta recordar la sesión de la Comisión con la presencia del director de Dinara y de sus asesores en la cual se trató el tema de la pesca en general y sobre la acción llevada adelante ante la denuncia efectuada por el edil Julio Fernández, en mayo de 2002, sobre dos
embarcaciones que pescaban en una zona prohibida del Río de la Plata y que esta Comisión, después de entrevistarse con el director de la Dinara, Yamandú Flangini, logró que desaparecieran de nuestras costas». En aquel momento, Bentancor planteaba además, «recordar, también, el Primer Encuentro de Pescadores Artesanales realizado en Boca de Cufré con la presencia del propio Flangini y el posterior censo de los pescadores efectuado por Dinara. Actualmente, nos encontramos relevando a los pescadores de nuestro departamento, efectuando visitas como la realizada el 18 de noviembre del corriente a las zonas de Puerto Arazatí, Voulminot y Playa Sánchez y la del 1º de diciembre a las zonas del balneario Ordeig, Kiyú y San Gregorio. Fue en esta última oportunidad que los vecinos y pescadores del lugar nos transmitieron su preocupación por la actividad de varias embarcaciones de pesca industrial que están realizando pesca de arrastre a poca distancia de la costa, continuando en horas de la noche con las luces apagadas aún más cerca de la misma». Se dejaba constancia entonces, que «esta denuncia fue constatada por la propia Comisión al momento de la recorrida efectuada, pudiendo visualizar a dos buques de pesca industrial pescando a la modalidad de arrastre en una zona vedada para esas embarcaciones a tales efectos; esto es dentro de la franja de agua costera inferior a las 7 millas marítimas de ancho, de acuerdo a lo que establece la legislación vigente. De este hecho la Comisión pudo obtener registro fotográfico. Las redes de arrastre de estas embarcaciones capturan peces de todo tamaño, incluyendo a los ejemplares juveniles que no han cumplido con su primer ciclo reproductivo. El daño que se le está infringiendo, nuevamente, a la riqueza ictícola de la zona atenta, a corto y mediano plazo, contra la sustentabilidad de la misma debido a los grandes volúmenes de pesca que obtienen, como así también contra la actividad de muchas familias de pescadores artesanales establecidos desde hace mucho tiempo en nuestras costas, quienes encuentran en ese trabajo su principal o único sustento, en la mayoría de los casos, más allá de la mano de obra indirecta que genera».
Finalmente, Bentancor señalaba que «por todo lo dicho, es que solicitamos, se nos informe, por parte de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos -Dinara- sobre los permisos de pesca otorgados a estas embarcaciones y sobre quién inspecciona sus descargas; y a la Prefectura Nacional Naval sobre el puerto del cual provienen. Solicito que la versión taquigráfica de mis palabras pase al Ministerio de ganadería, Agricultura y Pesca, a Dinara, a la Prefectura Nacional Naval, a las subprefecturas de Santiago Vázquez y Juan Lacaze.» En su carta, Daniel Bentancor manifiesta finalmente, que «lamentablemente poco y nada se ha hecho hasta el día de hoy». *
Compartí tu opinión con toda la comunidad