La columna amarilla (tercera epoca)

Recetas

Hoy se sabe más que ayer. El conocimiento aumenta cada día. Se sabe, por ejemplo, que la introducción del cangrejo chino en Hawai fue un desastre, similar a la aparición del conejo en Australia.

Se saben otras cosas. Hablando de desastres, ¿quién ignora el daño que al Sur pobre han causado las recetas presuntamente mágicas impuestas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional?

No lo ignora ni el propio Banco Mundial. Uno de sus representantes, el economista Guillermo Perry, acaba de entonar en Montevideo una suerte de expiación institucional: no sólo cuestionó los postulados del organismo durante el pasado reciente, sino que alentó a «luchar de manera más enérgica contra la pobreza» y revaloró el papel del Estado como inversor y distribuidor.

Según Perry, no hay sitio para aquella tensión antigua, maniquea, de decidir qué se hace primero: agrandar la torta a fin de repartir más, o repartir lo que hay porque la necesidad es mucha. A su juicio, la razón está ahora en una suerte de línea del medio; un poco de cada parte, desarrollándolas al mismo tiempo.

Caramba. Si es así, parece plausible la hipótesis de que hay paño para cortar algunos trocitos más y distribuirlos abajo, en la empobrecida base de la sociedad. Más salario, más pasividades y más instrumentos como las cooperativas para salir del desempleo y la informalidad, junto a la disciplina fiscal, claro, y –oh, sutil detalle– una reforma tributaria que realmente haga pagar más al que más tiene y libere a quienes soportaron sobre sus escuálidas espaldas el peso de crisis recurrentes.

¿Así nomás, tan sencillo? Bueno, los indicadores que nos exhibe hoy el Ministerio de Economía, si son verosímiles, sobran como argumento.

Y de este modo, al fin, empezará a olvidarse aquella fábula picante que alguien contó una vez:

-¡Gato del diablo, largo de aquí!- le dicen a la pobreza, mientras la patean.

-¿Qué daño le hace a usted, señor rico?- le gritan desde enfrente al barrigón con cinturón de hebilla de oro. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje