Escolares serán partícipes de los 150 años de historia del Teatro Solís
Los 150 años de historia de aquel edificio, envuelven las manecitas frías de un niño que remonta su mirada hasta lo más alto de la estructura hasta perderse en el celeste cielo que cubre su imaginación. La maestra le habla a sus alumnos, sobre una historia, sobre nuestra historia: «aquel navegante que alguna vez les conté en la clase que llegó a estas tierras y descubrió el Río de la Plata, le da nombre a este teatro». El niño escucha a su maestra, y no sabe si mirarla a ella o al blanco mármol, las columnas, el brillo de su interior. Recorre cada rincón y se perturba al escuchar aquella música, al ver a una dama coqueta cruzando con su amplio volado y su cara cubierta de una suave seda que se mueve con cada movimiento del abanico. El señor que la acompaña con su llamativa galera observa a una niña disfrazada de doncella, que anuncia la fiesta de Carnaval en el Solís. La alegría contagia al niño que imaginariamente cruzó el puente del tiempo, 150 años atrás, envuelto en una mágica brisa que lo lleva lejos en la historia.
La conexión histórica
La historia es un puente imaginario, que cruza intrépido por 150 veloces años de nuestro ser nacional. El presente como testigo del pasado y la historia conectando el presente con la memoria. ¿Qué pasaría si todos pudiéramos viajar 150 años, y verlo como ahora, elevándose entre el viento sutil de la historia? El Teatro Solís es uno de los símbolos más significativos de nuestro Montevideo, de ayer y de hoy, y un siglo y medio después, no nos sorprende ver las puertas abiertas del teatro más grande del Uruguay, recibiendo sobre sus tablas la magía del arte, y en su tertulia a los sorprendidos viajeros del mundo de la creación.
La historia y el arte
Ese relacionamiento de la historia con el arte, del arte con la cultura, de la cultura con nuestra identidad, se propone profundizar en el ámbito de la educación nacional. Aquel niño que de paseo con su clase viajó 150 años al pasado, gracias a la imaginación y al conocimiento adquirido, hoy será acompañado por más pasajeros.
Esa es la propuesta que hacen tanto la dirección del Teatro Solís, como el CEP.
La importancia de la historia
Para el CEP, la relevancia de la historia radica en «el estudio de todas las manifestaciones y realizaciones humanas en la dinámica del cambio social». De esta forma la dirección educativa pretende establecer un puente entre la historia del Teatro Solís, y el estudio de las ciencias sociales. Según lo explicado por las autoridades de primaria, se pretende así «poner en contacto a nuestros alumnos con historias que permitan desarrollar su capacidad de juzgar por sí mismos, y de reconocerse como parte de la historia». Además plantea que «no sólo se trata de poseer información acerca de una época». La interactividad que propone CEP, entre la historia de uno de los íconos históricos de nuestro país, «está en el contexto del saber didáctico, para educar en Ciencias sociales».
El teatro en la escuela
Desde el punto de vista académico, el CEP pretende «fortalecer las vertientes disciplinarias, promover la adquisición de hábitos intelectuales y el análisis crítico y reflexivo de la información.
El proyecto fue lanzado el pasado viernes en el Teatro Solís, con la presencia del inspector departamental del Montevideo Oeste, Miguel Angel Umpiérrez, y la directora del teatro Solís, la historiadora Daniela Bouret. El proyecto consiste en que los niños podrán crear una obra teatral, con un máximo de 15 minutos de duración.
Dicha obra deberá ser escrita por los propios escolares. Se valorará la temática elegida, el rigor histórico, análisis crítico del hecho social, la integración de conocimientos, el compromiso y la entrega del grupo.
Los grupos seleccionados, tendrán la oportunidad de presentarse en el Teatro Solís, desarrollándose además un primer encuentro interescolar de teatro. *
Testigo y protagonista de 150 años de historia
En el año 1842, comenzaron las obras del nuevo teatro.
Ese primer proceso de construcción fue detenido al poco tiempo, cuando se inició el Sitio de Montevideo en el año 1843. Sus cimientos -lo único construido hasta ese momento-, fueron silenciosos espectadores de una parte fundamental del proceso histórico del Uruguay. El Solís iba a cobrar vida propia recién en el año 1856 cuando el 25 de Agosto, fue inaugurado, sobreviviendo a la cruda contienda entre Rivera y Oribe, y a la crisis económica que la Guerra Grande había porovocado. Gabriel Antonio Pereira, presidente de la época presenció la primera obra que se presentó: «Ernani» de Verdi. Y allí se mantuvo durante toda su historia, sobreviviendo a tres dictaduras, la crísis del 29, siendo lejano testigo de dos guerras mundiales, y sufriendo el deterioro de los años, el silencio de de esta última epoca, hasta la tan ansiada reapertura el 25 de Agosto de 2004. *
Aprendiendo historia
Hoy la propia historia del Solís, será el marco de enseñanza que tendrán los maestros de las escuelas públicas de Montevideo, con este proyecto. De esa forma, los niños podrán observar la vida de aquel Montevideo de mitad de siglo XIX, sus hábitos y la evolución que ha transitado tanto Montevideo como el propio Teatro.
La integración de los niños a una actividad didáctica de estas caractéristicas permitirá un acercamiento más estrecho al arte, la historia, y al propio edificio del Solís, de donde se partirá a un viaje a 150 años del presente. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad