Sanseverino: "Muchos beneficiarios salen del Panes porque consiguen trabajo"
«Pienso que el ministerio o el Estado pueden tener gran parte de iniciativa en esto», expresó Méndez. «Ahora, si yo produzco y no tengo donde venderlo, no es una ruta de salida», acotó.
Berta Sanseverino dijo a LA REPUBLICA, que el Plan de Emergencia lleva ya más de un año de instrumentado: «En 2006 ha dado un salto cualitativo muy importante. Tenemos 80.000 hogares dentro del plan y en este momento estamos desplegando otros programas que tienen un fuerte contenido de promoción de derechos ciudadanos. Me refiero a Trabajo por Uruguay, un programa por el cual ya han pasado 4.300 personas. En julio se hará otro llamado, para 2.700 personas en todos el país. ¿Cómo actúa este programa? Fíjese que estas personas están acompañadas por organizaciones sociales, lo que quiere decir que hay un desarrollo extraordinario en el Interior, de las capacidades sociales. Allí nos encontramos con personas, estudiantes avanzados o profesionales que comenzaron a instalarse en sus departamentos porque empieza a haber actividades. Paralelamente comienza un desarrollo social, que me parece que no es menor para un país que ha hecho tanta concentración en Montevideo».
Sobre las rutas de salida dijo que este es «un programa de tareas comunitarias, talleres, donde se trabaja todo el tema de alfabetización, el mejoramiento del hábitat. Porque una de las características de la población Panes son los grandes problemas de hacinamiento y de servicios sanitarios. Ese es un gran déficit que creemos que con el mejoramiento del hábitat se atiende. A esto hay que agregarle el problema de los sin techo. Por acá han pasado más de 1.800 personas que viven en situación de calle. Es un programa complejo que necesita un seguimiento permanente porque ahí se concentran problemáticas sociales muy intensas». Sobre la posibilidad de que aún haya hogares que no estén cubiertos por el Panes, Sanseverino expresó que «sí hay todavía; seguimos visitando hogares. Si las condiciones son de que ingresen van a ingresar. Los que se inscribieron a partir de setiembre son hogares que no son necesariamente indigentes, pero todavía hay personas que habiéndose anotado en abril no han sido visitadas. O porque viven en lugares muy alejados o muy difíciles de ubicar. O porque se han ido y no las encontramos. O porque se mudan mucho, también. Pero el objetivo nuestro es llegar a la inclusión de todos los que se inscribieron. El programa va. Estamos haciendo visitas y han llegado denuncias de hogares que no son pobres, que no deberían estar en el Plan de Emergencia. A estos los visitamos y si se da el caso, lo suspendemos. Lamentablemente ha habido muchas falsedades en las declaraciones que nos obligan, por la transparencia del programa, a atenderlas, verificarlas y retirarlas del Plan de Emergencia».
Las rutas de salida
Sobre las rutas de salida al Panes, su directora especificó que estas serán «las que el país vayan generando en sí mismo. Nosotros tenemos muchos protagonistas del Panes que van saliendo del plan porque consiguen trabajo.
Por ejemplo en Río Negro, en la zona de Fray Bentos, jóvenes que entran a trabajar en los emprendimientos conexos a las plantas de celulosa. A medida que el país desarrolle sus inversiones y genere puestos de trabajo, por ahí va la cosa.
El plan va a servir; es para que estas personas estén más capacitadas, en mejores condiciones, con mayores herramientas para poder acceder a un trabajo.
«Si no tengo a quien vender no es ruta de salida»
Por su parte, a juicio del padre Mateo Méndez, las rutas de salida del Plan de Emergencia se deben dar preferentemente a través de pequeñas o medianas empresas. Mateo actualmente está al frente del Proyecto socio educativo «Caqueiro», en Rivera y fue el creador del movimiento Tacurú. «Creo que es un tema bien difícil. Pienso que las rutas de salida para el Plan de Emergencia son, cómo agrupamos en pequeñas o medianas empresas cooperativas, con esta finalidad: lo que vamos a producir ¿sabemos que va a tener consumidor? Yo no puedo decir, voy hacer bloques y después nadie me compra. O se juntan cinco familias y se ponen a hacer ladrillos, pero, ¿quién nos compra esto?».
Expresó asimismo, que «si la Intendencia prefiere comprar ladrillos en Livramento porque son más baratos, por ejemplo. O una empresa privada está construyendo viviendas y trae los bloques del sur, en lugar de comprarlos acá, no es lo mejor.
Yo creo que esto de las rutas de salida del Plan de Emergencia tiene que ver con cómo la sociedad toda apoya estas iniciativas.
Porque no es -y acá es donde esto tiene su que ver-, una cosa partidaria. Porque muchas veces, a lo de las rutas de salida, o al tema de los Panes, ya le pusimos colores. A mí me parece que esto está por encima de los colores. *
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