Operacion Milagro: un plan que devolvió la vista a 793 uruguayos y reveló carencias de Salud Pública
CARLA RIZZOTTO – PABLO MELENDEZ
El polémico programa «Operación Milagro» se puso en marcha en octubre del pasado año, con la llegada de tres especialistas cubanos. Uruguay firmó el convenio con el antecedente de miles de latinos y caribeños ya operados bajo este mismo plan. Actualmente el programa se desarrolla en 26 países del Caribe y 10 de América Latina, e involucra a 115 profesionales y técnicos, de los cuales 80 son oftalmólogos.
Con el objetivo de restaurar la visión en forma gratuita a personas de bajos recursos, el plan atiende fundamentalmente patologías como cataratas, estrabismo, glaucoma y retinopatía diabética. No sólo incluye la intervención sino que además garantiza el seguimiento posoperatorio y medicamentos gratis.
Con el grupo de 100 uruguayos que partió el 9 de junio, suman 793 los beneficiados con «Operación Milagro», denominada en Uruguay como «Nos Tenemos Que Ver». Desde el Mides detallaron que entre el 30 y 40 por ciento de quienes viajaron a la isla caribeña reciben el Plan de Asistencia Nacional de la Emergencia Social (Panes) y el resto son usuarios de Salud Pública.
El 55 por ciento de los operados son mujeres y la mayoría tiene más de 60 años, debido a que la enfermedad se desarrolla mayoritariamente a partir de esa edad. No obstante, también viajaron niños y jóvenes, que generalmente presentaron cataratas congénitas.
El coordinador de Salud y Alimentación del Mides, Gerardo Lorbeer, aclaró que no todos los uruguayos que se trasladan a Cuba son operados.
«Los médicos cubanos estudian las historias clínicas de los pacientes, les preguntan si están dispuestos a hacer una consulta en Cuba y allá se decide si deben ser sometidos a cirugía», dijo, para luego aclarar que de los 793 uruguayos, más de 600 pasaron por el quirófano.
Lorbeer adelantó que el próximo contingente, de unas cien personas, partirá antes de fin de mes. Los próximos grupos estarán integrados principalmente por pacientes del interior del país, ya que hasta el momento el 67 por ciento de los asistidos son montevideanos.
Una larga espera
«En Uruguay no se opera ni mejor ni peor, pero hay gente que lleva años esperando por una operación de cataratas», comentó el jerarca del Mides, quien detalló que el promedio de espera para una intervención en Salud Pública es de 3 a 5 años.
Mientras tanto, el director de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), Tabaré González, explicó que hay unas cuatro mil personas esperando ser intervenidas en los hospitales públicos.
Las carencias actuales en el sistema público de atención oftalmológica son denunciadas por varios de los agentes involucrados. El propio González reconoció ante LA REPUBLICA que el servicio «no es perfecto, y no ha sido desarrollado de la mejor manera».
Los principales inconvenientes radican en la falta de instrumental quirúrgico, la escasa disponibilidad de salas de operaciones, así como la falta de mantenimiento de los equipos.
La profesora grado 5 de la Cátedra de Oftalmología de la Facultad de Medicina que funciona en el Hospital de Clínicas, Estrellita Ugartemendía, dijo que «el MSP no tiene guardia de salud pública, lo hacemos nosotros gratis; estamos cubriendo toda la atención oftalmológica de los usuarios de Salud Pública y no recibimos ni un peso», y agregó: «si a nosotros nos pusieran microscopios y material quirúrgico, todos los oftalmólogos estaríamos dispuestos a operar, trabajar y a hacer cosas».
Para atenuar la importante demanda, a fines del año pasado el Ministerio de Salud Pública (MSP) y la Sociedad Uruguaya de Oftalmología (SUO), firmaron un acuerdo que garantizaba 96 operaciones de cataratas mensuales, pero que finalmente no prosperó.
Desde el gobierno se afirma que la SUO «no comunicó oficialmente ninguna operación, mientras que desde la sociedad de oftalmólogos se argumenta que luego de cuatro meses de establecido el convenio, no se recibió «siquiera la nómina de personas pertenecientes al Panes que, previamente diagnosticadas, estuvieran en lista de espera para ser operadas».
La denuncia penal iniciada por las Sociedades Anestésico Quirúrgicas (SAQ) -agrupación que integra la SUO-, desechó cualquier posibilidad de reflotar el acuerdo.
Cubanos denunciados
El martes 23 de mayo, SAQ presentó en el Juzgado Penal de 18º turno, a cargo del doctor Alvaro Beyhaut, una denuncia por «usurpación de título» contra tres oftalmólogos cubanos, Carlos Sierra Cruz, Yamila Moreno Rodríguez y Rosa Estela Mir Cala, por entender que los especialistas caribeños que realizan consultas de selección de pacientes para viajar a Cuba ejercen la medicina en formal ilegal al no haber revalidado su título en la Facultad de Medicina.
El vocero de las SAQ, Julio De Fuentes, explicó que con la demanda «se apunta a que se investigue a estas personas para comprobar si están ejerciendo la medicina en forma irregular». Mientras tanto, el abogado de las SAQ, Martín Sbrocca, subrayó que «los extranjeros para ejercer medicina en Uruguay deben revalidar el título ante la Facultad».
La demanda está basada en el artículo 167 del Código Penal (CP), así como en la Ley Nº 12.549 de la Carta Orgánica de la Universidad de la República y en la Ley Nº 9202 de la Ley Orgánica de Salud Pública. El artículo 167 del CP en un apartado denominado «usurpación de título» expresa: «El que se arrogare títulos académicos o ejercicios profesionales para cuyo desempeño se requiere una habilitación especial, será castigado con 20 UR (veinte unidades reajustables) a 900 UR (novecientas unidades reajustables) de multa.»
Por su parte, la subsecretaria del Mides, Ana Olivera, señaló en su momento a LA REPUBLICA que «no se trata de una demanda contra los médicos cubanos, sino que es una denuncia contra el gobierno». La jerarca afirmó que «los tres especialistas llegaron a nuestro país por un convenio vigente entre Uruguay y Cuba. Además, el diagnóstico real se hace en La Habana, e incluso hubo casos de personas que viajaron y finalmente no fueron operadas». Las expresiones de Olivera fueron desmentidas por el presidente de la SUO, Miguel Zylberglazt, quien señaló que «siempre dijimos que se estaba ejerciendo la medicina en forma ilegal», y aclaró que «no es una demanda contra el gobierno, sino contra las personas que ejercen la labor médica en forma irregular».
La demanda presentada ya fue analizada por el fiscal Alvaro Ubiría, quien según supo LA REPUBLICA encontró mérito para continuar la investigación. Según explicó el juez Beyhaut, en los próximos días se podrán registrar citaciones, ocasión en la que SAQ deberá ratificar su demanda, y los especialistas caribeños brindarán su versión de los hechos.
«Los pobres tienen derecho a ver»
El primer mandatario cubano, Fidel Castro afirmó días atrás que los tres médicos caribeños «están dispuestos a ir a la cárcel y decir allí ‘La Historia me Absolverá’.» Castro, en varias declaraciones a la prensa, criticó duramente la posición adoptada por las SAQ.
Entre otras cosas, dijo que «los enemigos principales de la ‘Operación Milagro’ son los oftalmólogos ricos que cobran por esos servicios miles de dólares».
La ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, consultada sobre la situación que se generó en torno a los oftalmólogos cubanos, consideró: «los pobres de Uruguay que están ciegos por ser pobres, tienen derecho a ver, y este gobierno con la solidaridad de Cuba o del país que sea, va a tratar de que la gente pobre recupere la
visión».
Ugartemendía se mostró ofendida por las declaraciones de la ministra: «Yo quiero que se diga la verdad, que no se tergiverse la realidad.
Es indignante que nos acusen de no querer trabajar con los pobres. Hay días que pasamos ocho horas operando al mismo paciente y lo hacemos con una altura impresionante.
A nosotros nos gusta trabajar en buenas condiciones, porque con los dedos la oftalmología no se hace».
Los costos de la operación de cataratas, en las clínicas privadas, ronda los dos mil dólares por ojo, mientras que los pacientes de las mutualistas -las de mayor costo-, cobran las lentillas y los descartables.
Hospital especializado
Con el objetivo de poseer en Uruguay un centro especializado en la atención de patologías oftalmológicas donde centrar este tipo de operaciones, los pasados 24 y 25 de abril se desarrollaron en La Habana, en la sede del Ministerio para la Inversión Extranjera, los primeros encuentros de la Comisión Mixta de Cooperación Uruguayo-Cubana, cumpliendo de esa manera con lo establecido por el Convenio de Cooperación Económico-Industrial y Científico Técnico entre ambos gobiernos, vigente desde marzo de 1987.
En la ocasión, el grupo uruguayo expresó su deseo de que se concrete la construcción de un Hospital Especializado en técnicas oftalmológicas que tenga carácter regional. Sobre este tema, se pactó que Cuba aportará los recursos teconológicos, mientras que Uruguay brindará la infraestructura y el personal calificado. Actualmente, según explicó el director de ASSE, Tabaré González, el proyecto de la instalación del centro especializado en el Hospital Saint Bois está en etapa de licitación y se espera que esté operativo en el correr del año próximo. *
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