"Punta el Tigre" calienta los ánimos; sindicato acusa a UTE de arriesgar sus vidas
El vocero de los 43 empleados por la empresa Santos CMI, Gustavo Fagúndez, puntualizó en primera instancia que «hablamos por los 200 que trabajamos en planta». Y en nombre del recientemente creado sindicato, exhortó a LA REPUBLICA a divulgar lo que, asegura, «otros medios están censurando porque UTE filtra las notas que hacen». Se refiere en particular a un canal de televisión que «estuvo en el lugar registrando escenas» que confirmarían las versiones expuestas.
La planta, de acuerdo con las estimaciones de las jerarquías del ente, estará funcionando en pocas semanas más, pero el proceso de construcción cumplido hasta el momento ha generado gran controversia entre actores políticos, sociales, sindicales, trabajadores, aspirantes a serlo y vecinos de la zona.
Fagúndez ennumeró de la siguiente manera: los problemas que enfrentan los obreros allí «además de que no hay libertad de prensa ninguna, hay una invasión de extranjeros; a esta altura, se ha electrificado recién un 5% y10% de la planta -que lleva voltajes de 5.000- y ya han habido accidentes, pequeños por suerte, como el de un muchacho a quien le explotó un tablero de 380 en la cara y otros que han pasado un par de días en el Banco de Seguros». Es que con estos días de lluvia y humedad, cuenta Fagúndez, «electrificar es un disparate, pero a ellos -jerarquías de UTE y gobierno nacional-, no les importa, porque con el apuro y urgencia que hay, nada importa. Nos enteramos que a una de las empresas tercerizadas, si el lunes no entrega una parte determinada de los trabajos prontos la sacan y ponen a otra. Con esa presión no hay condiciones para que se trabaje correctamente; bajo presión, se hace cualquier cosa y va a pasar cualquier cosa». El vocero explica que «no se mira por la seguridad del trabajador y por eso exigimos al gobierno que nos diga, que responda si la crisis energética exige que nos sacrifiquen».
Como ya informara LA REPUBLICA, los primeros cuestionamientos se dieron porque el nuevo gremio asegura que no han entrado a trabajar todos los uruguayos -particularmente gente de la zona-, que tendrían que estar allí. Que así sería, lo prometieron las autoridades de UTE meses atrás, cuando en el lugar levantaron una carpa gigante para celebrar una especie de «foro» e intercambiar datos, ideas y temores. De un lado estaban las jerarquías del ente, el ministro Arana, la directora de Dinama, el intendente Chiruchi, los diputados Casas y Travieso y especialistas del tema. Del otro, vecinos de la zona y algunos representantes políticos -habitantes del lugar-, que dejaron asentadas sus discrepancias con el proyecto. Los primeros, prometieron que la planta no perjudicaría el medio ambiente y que, por el contrario, redundaría en beneficio para los lugareños como fuente directa e indirecta de trabajo. Desconfianza y dudas igual existían entre los segundos; pero, ahora, la cosa pasó a mayores. Dicen los denunciantes, que son casi 100 los extranjeros empleados allí y escasos los uruguayos. Por su lado, UTE se defiende argumentando que los extranjeros -brasileños, bolivianos, paraguayos-, son «mano de obra especializada» y que «hay 512 trabajadores afectados al Proyecto de Central Punta del Tigre de los cuales un 86% son uruguayos y un 14% extranjeros» (datos oficiales obtenidos por LA REPUBLICA).
La «historia oficial»
LA REPUBLICA obtuvo en fuentes de la empresa, información sobre aspectos sustanciales del proceso de construcción de la planta. Para definir el lugar donde se instalaría la central, se sopesaron «factores económicos, plazos de construcción y aspectos ambientales». Primero, se sugirió la construcción de la central en la zona de Melilla (Montevideo). UTE junto a la IMM, encargó los estudios de impacto ambiental y normativos a la Dinama. No hubo objeciones medioambientales; sin embargo, en reunión realizada con los vecinos de la zona, autoridades de los Ministerios de Industria y Medio Ambiente, el Intendente Erlich y el directorio de UTE en pleno, «se optó por ubicar la central en otra zona para preservar Melilla como zona rural como lo establece el POT». Así surgió la idea de «aprovechar» los terrenos propiedad de UTE, de Punta del Tigre. Levantar la central de ciclo combinado es prioritario y urgente para el país, lo que determinó que finalmente se decidiera construir aquí, aunque este lugar tenía «inconvenientes de plazos y costos». En la información oficial se destaca que la obra significa además «una nueva forma de hacer las cosas» en el sentido de que organismos del Estado, población, políticos y empresas privadas se comuniquen y trabajen mancomunadamente.
De esta manera «San José pasó a albergar en su territorio a una de las fuentes de producción de energía más importantes del país». Es la primera obra de respaldo térmico que se hace fuera de Montevideo. «Si bien existe una movilidad importante en la obra donde ingresan y se dan de baja personal en distintas especializaciones, hasta ahora sin considerar el proyecto de la línea de Transmisión, hay 512 trabajadores afectados al Proyecto de Central Punta del Tigre de los cuales un 86% son uruguayos y un 14% extranjeros. De ellos 145 están asignados al oleoducto, 30 a los tanques de combustible y 337 a la central térmica en sí misma. Si se discrimina entre personal especializado y no especializado se tiene 330 de los primeros y 182 de los segundos.
Del total de personal uruguayo contratado, un 30% reside en el departamento de San José; en tanto que si lo medimos contra el personal no especializado, un 72% de estos son maragatos.
Las distintas empresas contrataron 19 personas de la lista elaborada por la Comisión de Trabajo y 3 del Patronato de liberados, esto representa un 12% del total del personal no especializado. Se sortearon 48, más 2 personas del Patronato que vivían en San José. Por tanto a los 19 hay que agregarle liberados. Del listado se tomaron 21 personas. Pero además se citó a otras 22, que por distintos motivos no se presentaron. Es de destacar que 92 personas fueron contratadas con anterioridad al 01/03/06, fecha en que fue comunicada la lista a las empresas. El sorteo se realizó el 20 y el acta fue entregada el 25 de febrero (viernes antes de Carnaval)». Respecto al personal de la firma Schahin Engenharia, que está realizando los trabajos de la línea de Transmisión y que es brasileño, nuestro interlocutor aclara que «son técnicos especializados en el montaje de torres y líneas de alta tensión». *
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