Sólo un 30 por ciento de la población tiene servicio de saneamiento

La Hepatitis A castiga duramente a los sectores más empobrecidos de Dolores

Los ediles Javier Utermark y Daniel Ordugoity del Partido Nacional criticaron la forma como se ha encarado el combate de esta enfermedad y especialmente el manejo del tema en los medios de comunicación. Una enfermedad que según los ediles a crecido considerablemente en los últimos meses en esa ciudad. Como se recordará, a principios de año LA REPUBLICA informaba de un brote de «Hepatitis A» en la ciudad de Dolores. En el doloreño Barrio Chaco, habían contraído la enfermedad aproximadamente unas cuarenta personas, número que ha ido en aumento -según los ediles alrededor de 800 casos a la fecha, según el MSP alrededor de 300-, y que se ha extendido a otros barrios de Dolores.

Pecado de omisión

El edil nacionalista Javier Utermark explicó que desde el MSP se sigue insistiendo en que el brote de hepatitis en el Barrio Chaco se debe a la carencia de saneamiento «y es importante destacar que este barrio obtiene la posibilidad de conexión a la red recién en el año 2003 o 2004 y durante toda su historia nunca lo tuvo». Pero lo más grave de esta problemática, según el edil Utermark, es que autoridades del MSP han manifestado que no se ha vacunado a la población «porque la vacuna cuesta alrededor de 12 dólares cada una. Realmente lamentable que se esté midiendo y jugando con la salud de toda la población por una ecuación económica y no se valore todos los problemas que la enfermedad trae consigo». Agregando que en estos casi seis meses desde que se produjeron los primeros casos, «en Dolores no se realizó ninguna campaña de sensibilización y educación a la población por parte de Salud Pública». Remarcó el curul, que «en todo este tema ha existido inacción de las autoridades de la Salud Pública departamental -Dra. Alba Centurión-, o quizá un problema de sensibilización con la problemática». Concluyendo que «se necesita una vacunación masiva de toda la población de Dolores, sin mirar costos económicos», ya que «es un tema urgente».

Por su parte, para el edil Daniel Ordugoity «ha habido omisión de parte de las autoridades del MSP, llámese el director del Hospital de Dolores y de toda la departamental de Salud. Creemos que se ha escondido información. No se ha informado a la gente cuáles han sido los motivos de la enfermedad y el MSP ha pecado de omisión». Enfatizando que «la información que se da por parte de las autoridades del MSP no se condice con la realidad», ya que «tenemos la certeza y la seguridad que los casos son mucho mayores de los que se dicen».

Sólo un 30% con saneamiento

Estas afirmaciones fueron contrarrestadas por parte de la edil colorada Isabel González, quien a su vez es médica de profesión, y que aportó datos que le fueron proporcionados por la Dirección Departamental de Salud. La Dra. González explicó que los casos de hepatitis que se han registrado no pueden considerarse una epidemia, y que los mismos rondan alrededor de 300 en la actualidad.

En el informe de la Dirección Departamental de Salud del MSP, aportado por la Dra. González se expone que el brote de «Hepatitis A» comenzó a registrarse en Dolores en la primer semana de diciembre del año pasado, aplicándose «una estrategia de bloqueo por inmunización». Explicando que dicho brote de «Hepatitis A» predominó en el Barrio Chaco «en población en edad escolar», y que «dicho barrio se caracteriza porque sus habitantes presentan importantes carencias socioeconómicas, ambientales y culturales». Acotando dicho informe de la Dirección Departamental de Salud que «en recorrida por el barrio citado anteriormente se constata situación problemática planteada con el saneamiento. Se dialoga con los vecinos recabando información acerca del saneamiento y provisión de agua potable de esa zona, quienes manifestaron y alertaron acerca de la eliminación de excretas que son vertidas a la vía pública, dado que en ese lugar, existen muchos pozos negros construidos en forma precaria». Agregando que «es importante acotar que Dolores tiene una población de 15.000 habitantes, estando sólo un 30% de la población con servicio de saneamiento».

Notoria presencia de Hepatitis A

El informe de la Dirección Departamental de Salud agrega que en total, los casos confirmados de «Hepatitis A» en Dolores son 300, y que en su mayoría corresponden a habitantes de «barrios periféricos» y con mayor número en Barrio Chaco, «constatándose en las últimas semanas mayor número de casos en áreas rurales». Estos casos corresponden el 60 % a niños en edad escolar, donde «no se han registrado casos de gravedad, sino que todos han cursado en forma benigna», agregando que «ya se han vacunado 780 niños de 2 a 5 años». «La razón de la vacunación a este grupo etario, es que se trata de la población más vulnerable dado que la enfermedad puede adoptar formas graves o dejar secuelas hepáticas. Además en esta edad, suele cursar en forma asintomática, contagiando de esta manera más fácilmente al grupo familiar». Agregando que «se ha realizado permanente acción educativa en las instituciones de enseñanza así como información en la prensa». Las conclusiones a las que arriba la Dirección Departamental en este informe indican que: «1- Existen múltiples elementos objetivos para afirmar que todo el país ha registrado un aumento de notificaciones de todas las enfermedades de denuncia obligatoria, entre ellas la Hepatitis A. Sin perjuicio, es notoria la presencia de un brote de Hepatitis A en la ciudad de Dolores. 2- El brote fue detectado oportunamente desde el nivel local y desde el nivel central, planificándose acciones oportunas, con aplicación de las estrategias recomendadas. 3- Actualmente se asiste a una fuerte presión de actores de la comunidad para encarar otro tipo de acciones. Esto, pese a que la comunidad no logró encauzar las sencillas acciones recomendadas oportunamente (higiene). 4- Simultáneamente, también la comunidad, deberá aplicar las medidas de prevención y control, largamente difundidas, para todas las enfermedades de transmisión oral-fecal».

La posición de los dos ediles que expusieron el tema en la Junta Departamental, notoriamente difiere con el panorama aportado por la Dirección Departamental de Salud. Más allá de eso, lo concreto es que a principios de año los casos de «Hepatitis A» en Dolores eran aproximadamente cuarenta, y actualmente, los casos denunciados treparon a 300 en una población de 15.000 habitantes. Aunque los ediles nacionalistas insisten en que los casos son muchos más ya que no todos son denunciados. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje