"San Pancracio, tráenos trabajo y prosperidad"
Cuando cerca del mediodía de ayer el sol entibiaba tímidamente la ciudad, comenzó a aumentar notoriamente la concurrencia a la habitual feria de los «12» de cada mes. En la Parroquia Corazón de María, en la calle Inca entre Nicaragua y Pagola, los fieles cumplían con sus pedidos al santo,
sin reparar en las bajas temperaturas.
«Está medio bravo hoy, con este frío hay poca gente y poca plata», decía con resignación un vendedor que hace ocho años tiene su stand en la feria que habitualmente se realiza los días 12 de cada mes. A lo largo de la calle Inca, desde Amézaga hasta Nicaragua, se extienden los diferentes puestos que en las horas pico le dan a la feria un toque pintoresco sin par. «Yo vengo todos los años», dice una señora mayor que se sirve de un bastón para caminar, mientras sale de la parroquia; «siempre le pido trabajo y prosperidad, antes pedía para mí, después para mis hijos y ahora para mis nietos». Una vez en la vereda, se dirige hacia uno de los puestos para comenzar su periplo por la feria, pero antes, girando la cabeza expresa su última opinión: «El santito nunca me falló».
San Pancracio es, sin lugar a dudas, uno de los santos más populares y queridos, inclusive hay quienes sin ser creyentes o practicantes tienen imágenes de él en la casa, en el trabajo o en la cartera. Se cree que la fama de San Pancracio fue debida a la corta edad en que sufrió el martirio, a los 14 años. Su fecha propiamente es el 12 de mayo, día en que la peregrinación en la Parroquia es una verdadera romería, y la feria de Inca, si el clima acompaña, se ve colmada de gente.
Una vela para el santo
Cada día 12, la Parroquia Corazón de María, San Pancracio, celebra seis misas; por la mañana, a las 8.00, 9.00 y 11.00 horas. De tarde, a las 15.00, 17.00 y 20.00 horas. La gran mayoría de los pedidos que realizan los fieles tienen que ver con trabajo. Personas de todas las edades, muchas portando una vela, hacen la fila pacientemente para llegar hasta la imagen del santo y hacer su pedido. «Glorioso San Pancracio, alcanzádme de Dios trabajo honrado y suficiente para todas las necesidades de esta vida temporal. Os pido salud y fuerza para cumplir con mi trabajo. A través de él confío en alcanzar la gloria eterna. Amen», dice la oración que muchos de los peregrinos saben de memoria. Aunque el patrón de los trabajadores sea San José, San Pancracio es el santo a quien la mayoría de la gente recurre para encontrar trabajo, invocándosele también para obtener buena salud.
Para llegar hasta su parroquia, pasar por la feria de Inca o hacer parte de la peregrinación, no hay frío que valga. *
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