Régimen actual de propiedad intelectual hace a los fármacos inalcanzables para los pobres
El texto aprobado por la Asamblea, máximo organismo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), insta a los 192 estados miembros a hacer de la salud mundial y de la fabricación de medicamentos un sector estratégico, con lo que se obligan a reconocer como prioridad la investigación y el desarrollo de nuevos fármacos orientados a las necesidades de los pacientes, en particular de las poblaciones con menos recursos, según señala un despacho de IPS. Los ministros de Salud reunidos en Ginebra acogieron así las inquietudes de los países en desarrollo y de organizaciones no gubernamentales humanitarias, que objetaban la inclinación de los laboratorios transnacionales al desarrollo de medicinas contra enfermedades predominantes en países ricos.
Un largo debate
La resolución de la Asamblea es tal vez una de las más importantes que se hayan adoptado en este tema porque abre las puertas a un debate, que se prolongará por unos 10 o 15 años, acerca de la propiedad intelectual de los fármacos, dijo el director adjunto del programa de medicamentos esenciales de la OMS, el colombiano Germán Velásquez. La decisión tendrá también consecuencias en los regímenes de patentes regulados por acuerdos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y de la Organización Mundial del Comercio (OMC), adelantó el director de la no gubernamental Consumer Project on Technology (Programa Consumidores y Tecnología), el experto estadounidense James Love. En el caso de la OMC, las regulaciones están contenidas en los Acuerdos sobre Aspectos de la Propiedad Intelectual relativos al Comercio, conocidos por sus siglas en inglés Trips. Activistas esgrimen la «ecuación 10/90″, según la cual hasta ahora sólo 10 por ciento de las inversiones en investigación y desarrollo de nuevos fármacos se destina a las llamadas «enfermedades desatendidas», que afectan a 90 por ciento de la población mundial, radicada en los países del Sur en desarrollo. Con esta resolución, la OMS trata de conciliar la creación de nuevas drogas con la necesidad de que sean accesibles de inmediato a la población, explicó Velásquez. Bajo el actual régimen de propiedad intelectual, las patentes que protegen la comercialización de medicamentos pueden llegar a extenderse hasta 35 años, lo que hace a esos fármacos en inalcanzables para los pobres en razón de sus elevados precios. Love observó que el sistema vigente justifica los altos precios como una forma de sostener la financiación de las investigaciones. Pero la resolución de la Asamblea insta ahora a los miembros a trabajar con la OMS y con otras instancias internacionales para brindar apoyo al desarrollo de medicamentos esenciales, los destinados a atender las enfermedades más comunes de los países pobres. Love explicó que la decisión de la OMS también tendrá consecuencias en los tratados bilaterales de comercio que negocia Estados Unidos con otros países, que en el área de propiedad intelectual son llamados «Trips-plus» porque incluyen cláusulas más restrictivas para las naciones en desarrollo que las originales en el acuerdo de la OMC.
Un nuevo marco
Los negociadores estadounidenses procuran que sus contrapartes en esos tratados bilaterales introduzcan derechos de propiedad intelectual más severos o que reconozcan precios más elevados para los fármacos, con el argumento de que esas políticas favorecen la investigación y desarrollo de medicinas por parte de las transnacionales, dijo Love. Pero eso va a cambiar en las negociaciones bilaterales y también en las multilaterales de la OMC y de la OMPI, porque se modifica el antiguo paradigma del Trips y de los «Trips-plus». En adelante, regirá el nuevo paradigma de la investigación y desarrollo de medicamentos esenciales, sostuvo el experto estadounidense.
La sesión de la Asamblea, se propuso examinar la cuestión de la salud pública, la innovación y los derechos de propiedad intelectual en dos propuestas separadas.
Una, auspiciada por Kenia y Brasil, proponía la creación de un marco que permitiera definir las prioridades de la salud mundial y el apoyo a la labor básica en investigación y desarrollo de fármacos.
La segunda iniciativa partía del informe preparado por una comisión, designada por la OMS y presidida por la ex presidenta suiza Ruth Dreifuss, que invitaba a los estados miembro a corregir las deficiencias en el ciclo de innovación de medicinas que impiden a los habitantes de los países en desarrollo recibir atención sanitaria adecuada.
Los derechos de propiedad intelectual son importantes, pero como instrumento, no como meta, decía el informe de la Comisión Dreifuss. *
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