Instalarán parque ecológico-educativo en un predio de 113 hectáreas de Punta Yeguas
A cuarenta minutos -en ómnibus- del centro de Montevideo, se encuentra una de las playas «más pintorescas que posee la ciudad»: Punta Yeguas. Para el Grupo Pro Parque, que lucha desde hace 14 años para desarrollar un proyecto atractivo en esa zona, «lamentablemente el inmenso valor natural está seriamente dañado y de no tomarse medidas inmediatas el proceso de deterioro puede ser irreversible».
El terreno, donde se instalará el parque ecológico, fue explotado como arenera hasta 1994. «La empresa de ese momento no respetó las normas de protección costera, por lo que las dunas que hay en la zona se van deteriorando rápidamente. Es más, algunas desaparecieron por completo», aseguró a LA REPUBLICA el grupo de vecinos de Santa Catalina, el barrio más cercano a este predio.
En marzo de 2003 comenzó a extraerse arena nuevamente, con permiso de la Dirección de Minería. Pero la Intendencia clausuró el emprendimiento basándose en las normas del Plan de Ordenamiento -por tratarse de un área de recuperación ambiental- y en la Ley Orgánica Municipal.
Con el proyecto del grupo Pro Parque de respaldo, el municipio compró el predio en un remate que se realizó el 25 de mayo pasado. Los vecinos proponen crear allí un parque de atracción turística y recreativa tanto para el turismo local como para el interno (provenientes de otras zonas de Montevideo y del interior). El proyecto detalla que el parque tendrá caminos peatonales y de bicicleta, un sendero con estaciones de gimnasia, una pista de salto de bicicleta -con servicios de alquiler de los rodados-, y paseos a caballo para niños. En la parte más baja del terreno se prevé la construcción de una pista de patinaje y hasta de un zoológico natural en una zona de humedales.
Con infraestructura de camping
La integrante del grupo Pro Parque Adriana Simicic sostuvo que vecinos de Sayago, el Cerro, Colón y La Teja usan el predio como camping, sobre todo durante el verano. Por eso la propuesta incluye la creación de un camping con infraestructura de baños, duchas, lugares para cocinar y hacer parrilladas.
Y esto no es todo: un restaurant sobre la bahía, para aprovechar la vista panorámica también forma parte del emprendimiento, al igual que un centro de información ambiental. Tampoco falta una «universidad ambiental, donde los alumnos puedan realizar cursos y obtener diplomas de diferentes niveles que los habilitarán a trabajar en variadas áreas relacionadas con el ambiente».
Este último punto tiene que ver con el costado educativo que los vecinos de Santa Catalina buscan imprimirle al parque. La idea es que el espacio verde tenga un gerenciamiento mixto entre los habitantes de la zona y el municipio. «Por la información que tenemos hasta el momento no existe ningún parque en el país administrado por vecinos y la Intendencia», indicó la integrante del grupo Pro Parque.
Además adelantó que a fines de junio o principios de julio se llevará adelante un seminario sobre gestión participativa de espacios públicos y se invitará especialmente a un grupo de argentinos que están desarrollando una experiencia similar en un parque de Avellaneda, en Buenos Aires, para conocer su administración. Tanto el grupo de vecinos como el municipio consideran que el financiamiento externo sería fundamental para poder levantar el proyecto.
Y en esa búsqueda se encuentran, porque «además de un espacio recreativo se trata de una propuesta social. Estos lugares apuntan a la integración de la ciudadanía». *
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