Salud Pública pretende llevar de $ 300 a $ 500 el gasto por persona atendida
Olesker señaló a LA REPUBLICA las conclusiones a las que arriban los últimos estudios sobre los recursos económicos que destina el Estado a la salud pública y la privada, la desigualdad entre los mismos, la inadecuada distribución de recursos que se arrastra de administraciones anteriores, las medidas que se tomarán para corregir estas situaciones, y otras tantas consideraciones de interés que es necesario saber para tener una noción de cuáles son los números reales de la salud en Uruguay.
Según palabras del economista entrevistado por LA REPUBLICA durante la inauguración del sector Policlínicas del Hospital Artigas de Carmelo, «desde el año 2000 no había en el Uruguay indicadores económicos sobre la salud. No se sabía cuánto se gastaba».
¿Y qué números se manejaban?
Eran estimaciones, y el estudio demuestra que eran todas estimaciones equivocadas. Entonces, desde que llegamos al Ministerio, hicimos un esfuerzo especial por armar una estructura del gasto de salud. ¿Qué encontramos? Primeramente, que en Uruguay se están gastando 1.200 millones de dólares en salud, tanto pública como privada. Eso significa el 9% del Producto Bruto Interno.
Esto, ¿es mucho o es poco?
No tiene mucho sentido discutir si es mucho o si es poco. Es una cifra importante. Es una cifra que significa que la sociedad uruguaya está destinando recursos a la salud por el doble de los que se reivindican para la educación (4,5%), pero que encontramos también, que esos 1.200 millones de dólares se distribuían una cuarta parte, 300 millones, para el sector público, y 900 millones para el sector privado, cuando en realidad, desde el punto de vista de la atención, la población se divide en mitad y mitad. Quiere decir que con un porcentaje de los gastos se atiende a la población y con otro, a la otra mitad. Esto genera una gran injusticia. Esto significa que un hospital público está recibiendo $ 300 por mes y por persona, y una mutualista, 800, 900, 1.000 o 1.100 pesos, sobre todo las de Montevideo, más que las del interior del país. Lo primero que surge de esos datos es que hay un problema de mala distribución del gasto de Salud. Por otro lado, también encontramos que hay mucha duplicación de gastos, y que hay un gasto muy bajo en el Primer Nivel de atención. No es fácil hacer ese cálculo pues a veces, Primer Nivel y Hospital están mezclados, pero algunas estimaciones nos dan que apenas el 10% de ese gasto se dedica a Primer Nivel de Atención y sí es el sector público el que lo realiza, pues el sector privado hace muy poco al respecto. Un primer cambio sería la equidad público-privado. Un segundo cambio sería reorientar el gasto para el Primer Nivel. Eso se hace exigiéndonos a nosotros mismos como sector público y a las asociaciones privadas, que cumplan ciertos programas. Programa de prevención del niño sano, programa de control de embarazo, programa del adulto mayor, programa de salud bucal preventiva… Hoy estamos discutiendo con las mutuales que tienen obligatoriamente que cumplir esos programas y reorientar, reconvertir esos recursos a ese nivel. Esas son básicamente las dos grandes conclusiones de este estudio. El monto del gasto, la iniquidad público-privado y la baja cuantía del gasto para la prevención y promoción de Salud.
¿Qué hace falta para transformar el sistema?
Para transformar este sistema que nosotros llamamos dual, porque tenemos un sistema público y uno privado separados, fragmentados y con una diferencia como comenté anteriormente de 3 a 1 en el gasto, van a pasar muchos años, sin dudas. ¿Que aspiramos a que se vea rápidamente?, que esa diferencia se achique. Si la diferencia hoy es 3 a 1, pueda llegar a 2 a 1. Es decir, que podamos llegar a aumentar el presupuesto. ¿Cómo pueden llegar a aumentar los gastos en Salud Pública? Por tres vías. Una, el propio presupuesto, la ministra de Salud Pública estuvo reunida con el ministro de Economía y se llegaron a unos cuantos acuerdos sobre fortalecimiento de recursos para la Rendición de Cuentas 2006, que operará a partir de 2007. Punto dos, estamos terminando de licitar calculamos que en setiembre van a estar las licitaciones prontas un aumento de equipamiento médico para Salud Pública a partir de un préstamo italiano de 20 millones de dólares en dos años. Eso, básicamente prioriza el interior del país y algunos hospitales de referencia de la ciudad de Montevideo. Y tercero, la propia reforma que distribuye ingresos de lo público a lo privado a partir de racionalizar el gasto, lo cual va a generar recursos para transferir a ASSE. Nuestra aspiración es que a finales de 2007, el gasto público por persona atendida, que hoy está en $ 300, llegue a $ 500. Si esa meta realmente se cumple, será un significativo cambio en la atención y también en los salarios de los trabajadores públicos, lo cual finalmente incidirá en la atención, pues los salarios también influyen en la forma en que los trabajadores pueden realmente dedicarse con mayor exclusividad al sistema público.
En ese marco, ¿cómo advierte que será la relación futura entre ASSE y las mutuales?
En una perspectiva general, la competencia o la complementación de servicios entre ASSE y las mutuales en el interior del país creo que va a ser muy beneficiosa para ambas partes.
De hecho hay ejemplos ya en Pueblo Garzón y en otros lugares del interior del país donde ya se están haciendo esas complementaciones. De alguna manera, hay un factor de competencia que nosotros creemos que las mutuales tienen que reformular porque si no van a perder capacidad, que son los co-pagos. ASSE no tiene tiques ni órdenes. Esperamos que de la competencia con ASSE resulte que las instituciones mutuales comiencen a rebajar esos co-pagos. En Montevideo llegan a ser el 16 o 17 por ciento de sus ingresos. Por suerte, en el Interior no son tan altos y el proceso de adaptación puede ser más sencillo. Pero yo creo que la competencia va a ser sana, no va a ser desleal y creo que podremos seguir tomando las medidas con consenso y no veo peligro ni para una ni para otra parte. *
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