Calendario
1984.- El pasado 16 de abril las torturas habían logrado un objetivo, la muerte del Dr. Vladimir Roslik, el médico de San Javier que había sido acusado de estar preparando reorganizar un Partido Comunista envenenador, secuestrador, terrorista. La indignación popular fue tan fuerte, la prensa comentó largo el caso y hubo columnistas como Manuel Flores Mora que en «Jaque» cachetearon a esos asesinos con la verdad.
El hecho ocurrido en el Batallón de Infantería Nº 9 de Fray Bentos, cabe pensar que fue así, generó también un sarpullido, una comezón insoportable en algunos altos mandos de la dictadura, por lo que se ordenó un juicio rápido, inmediato contra los jefes de ese cuartel. Y este 29 de mayo, el Tribunal Militar Superior presidido por Federico Silva Ledesma, la prensa oyó su dictamen. Previamente, claro, era obligación, se insistió en la idea de poscomunistas malos que estaban queriendo rearmarse para regolpear al golpe.
De acuerdo a la sentencia se condenó por «Homicidio Ultraintencional» y también «Irregularidades en el servicio», al teniente coronel Mario Olivera, jefe del cuartel, y a Sergio Caubarrere, subjefe del mismo, hombre que ya tenía sobre sí denuncias de torturador sintomático.
El Código Penal prevé para los civiles y para el «Homicidio» común una pena entre 20 meses de prisión y 12 años de penitenciaría. Si es «Ultraintencional» puede disminuirse entre un tercio a la mitad de la pena, o sea a lo menos que se puede llegar es a 10 meses de prisión o 6 años de penitenciaría. Los militares entendieron que la tortura no era agravante y más aún, aumentaron su benevolencia. En los primeros días de 1985 ya estaban reintegrados al Ejército.
FELIZ DIARIO
1942.– Nace Ana María Bavosi, maestra, escritora, comunicadora. Su trabajo es la literatura infantil y entre sus publicaciones está «Libruras» y «Pedro Catorce». En radio ha dirigido «El trompo».
LO PIENSO, LO DIGO
«En este debilísimo deshielo que Uruguay tiene hoy la ilusión de que haya comenzado, a raíz y como consecuencia de la espléndida victoria popular del 30 de noviembre, ¿cuándo aparecerá el primer ciudadano que, sin arriesgar su propia libertad, pueda demandarla, por sentido de propia humanidad, para los presos políticos del país?
No me digan que es algo que, hasta ahora, a nadie se le ha ocurrido. ¿Ni siquiera a un hermano, ni siquiera a una hija, ni siquiera a un padre?
Carlos Martínez Moreno, Cuadernos de Marcha, marzo-abril de 1981, o sea tres años antes del asesinato de Vladimir Roslik.
Compartí tu opinión con toda la comunidad