Matanza de perros provoca indignación entre los habitantes de Colonia
Para cumplir el aberrante cometido, alguien usó «un veneno muy potente que, en alguno de los casos actuó de forma fulminante, y en otros provocó una agonía durante algunas horas a los animales», contó Claudio a LA REPUBLICA, un joven que desesperadamente intentò salvar de la muerte a alguno de esos canes, aunque su esfuerzo resultó en vano.
Recordó que «quien quiera que haya hecho eso, no sólo no pensó en el daño que estaba causando, sino que tampoco reparó en que los sitios donde solían estar estos perros, tienen mucha presencia de niños, y el desastre pudo haber sido de consecuencias tremendas».
En igual sentido se pronunció Reina Domínguez, presidenta de la Protectora de Animales de Colonia (PAC): «Este asesino -dijo-, no sólo iba a matar a los perros».
Apenas conocida la noticia del envenenamiento de los canes, 200 colonienses estamparon sus firmas en una denuncia que reclama «que se investigue a fondo y que se castigue como corresponde a quien haya hecho semejante atrocidad», según explicaron a este corresponsal varios de los firmantes.
Una carta desde Argentina
A tal punto llega el malestar ciudadano por este hecho, que no sólo son los colonienses quienes manifiestan su repudio. Desde la República Argentina, un bonaerense que suele visitar con frecuencia la ciudad de Colonia del Sacramento, también hizo oír su voz.
Se trata de Mario Aranovich, de 72 años, terapeuta floral, quien desde Olivos, en la Provincia de Buenos Aires, envió una carta al intendente de Colonia, Walter Zimmer, denunciando «el envenenamiento de 12 perros en la Plaza Mayor».
Aranovich comentó que «los perros estaban castrados, vacunados y eran queridos por los vecinos del lugar». Si bien la eliminación de todos los canes produjo la indignación popular, el caso del «Oreja» impactó aún más, por tratarse de todo un símbolo de los perros callejeros.
«Quería vivir en la calle, no molestaba a nadie, sus años ya no le permitían andar haciendo de las suyas», informó el semanario departamental «Noticias». La crónica de dicha publicación destaca que «esperaba a los turistas a la entrada del Barrio Histórico, en alguna oportunidad los ganaba en algún restaurante de la avenida principal y los acompañaba por todo el recorrido que hacían».
Si algo más faltaba para pintarlo, se puede agregar que «lo subían (los turistas) a los carritos de golf». Desde la Protectora de Animales de Colonia, se dice que habría quienes «vieron» al presunto responsable del envenamiento, y así lo hacen constar en la denuncia presentada, aportando más detalles al respecto.
«En Colonia no pueden seguir pasando estas cosas y hay que pararse firmes, para decir basta», sentenció Claudio, desde la más profunda bronca de sus jóvenes años. Ha trascendido que un grupo de estudiantes piensa llevar a cabo una marcha de protesta por las calles de la ciudad, exigiendo el esclarecimiento total de este grave asunto. Sólo resta esperar que las autoridades correspondientes hagan su parte. *
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