El director nacional de Salud dijo que hay que priorizar la promoción y la prevención

El Sistema Nacional Integrado de Salud avanza en procura de tres objetivos

Aseguró que los equipos de salud en todo el país van garantizando la articulación de acciones entre públicos y privados y que se aspira a que diferentes planes preventivos de atención se vayan «territorializando» de manera de disminuir el número de consultas cuando las patologías más graves ya se instalaron en los pacientes.

El doctor Jorge Basso dijo que hay tres grandes objetivos a alcanzar. «Uno de ellos es la creación de un Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS); segundo la creación de un Seguro Nacional de Salud, es decir una forma de financiar ese Sistema Nacional Integrado; y el tercer objetivo, crear realmente un Ministerio de Salud, que de alguna manera cumpla el papel para el cual fue creado en el año 1934, como autoridad sanitaria, como ámbito regulatorio y de policía sanitaria».

El jerarca de la salud pública subrayó que estos tres grandes objetivos, necesariamente deben ir desarrollándose en forma simultánea. «Nosotros ahora estamos haciendo mucho énfasis en desarrollar un Sistema Nacional Integrado de Salud sobre la base de la coordinación de los recursos existentes, tanto en el sector público como en el privado, pero además, y en forma sustantiva, la reingeniería de esas instituciones públicas y privadas que históricamente han tenido un modelo de atención de la salud, una forma de prestar la asistencia, muy orientada hacia la curación, fuertemente medicalizada, con poco énfasis en la prevención y promoción de salud».

Basso recordó que paradójicamente Uruguay tiene desde el punto de vista epidemiológico, en cuanto a las grandes cifras de mortalidad, «el problema de las enfermedades crónicas, y esas enfermedades en realidad tienen su origen en la forma en cómo los seres humanos vivimos. En cuáles son nuestros hábitos y costumbres, en cómo los vinculamos a los riesgos, y entonces este modelo curativo es imposible que pueda resolver adecuadamente esa realidad epidemiológica, y por lo tanto se requiere una transformación de ese modelo de atención. Ya no solamente pensando en atender a la demanda exclusivamente, sino que tenga una actitud programada, porque no alcanza con que el médico esté en el consultorio para ver quiénes concurren y se asisten, sino cómo logra identificar, con participación de la propia población, acciones preventivas de promoción de salud. Y que eventualmente cuando una persona, sobre todo cuando tenga una patología crónica, discontinúa su asistencia, como puede prenderse en algún lugarcito una lucecita roja para que alguien vaya a preocuparse de por qué esa persona dejó de concurrir, qué está pasando con ella, y no esté esperando a que luego concurra con una patología instalada».

 

La clave en la asistencia primaria

El doctor Jorge Basso reconoció que todos esos pasos se vinculan necesariamente con la denominada asistencia primaria de salud, un extremo que ha sido motivo de preocupación del actual gobierno y de las autoridades sanitarias. Tiene que ver incluso con los costos, que se reducirían sensiblemente si se cumplen adecuadamente las instancias preventivas en múltiples áreas de la salud.

«Todo lo que es la atención extrahospitalaria, antes de llegar al sanatorio, al hospital, hay mucha cosa para hacer», dijo Basso, y en ese sentido utilizó como ejemplo lo que se está haciendo en esa materia en Maldonado, donde «se está creando toda una serie de redes de atención de la salud, articulando público y privado y público y público; y justamente uno de los grandes avances es cómo coordinar las estructuras públicas de ASSE, del Ministerio de Salud Pública, con la intendencia y con otros organismos públicos para sacarle más resultado a esa coordinación y evitar a veces una dilapidación de recursos».

Basso remarcó que con la creación de un SNIS, trabajando con los distintos actores de la comunidad, se pueden alcanzar los objetivos, y reconoció que ya hay avances muy importantes, por ejemplo en Maldonado donde hay un equipo de salud «muy motivado, con mucha gente con ganas de trabajar», a pesar de la permanente falta de recursos que difícilmente logre abatirse por razones obvias: aumenta la oferta y también lo hace la demanda. A este respecto, explicó que «hay una cosa a la que tenemos que acostumbrarnos y que a los seres humanos nos cuesta mucho, y es que cuanto más capacidad tengamos de brindar atención a la salud, mayor va a ser la demanda. Cuando uno invierte en salud, invierte en ciudadanía, y el ciudadano empieza a conocer sus derechos y empieza a reclamar sus derechos. Y por tanto el conjunto de demandas que quizá antes no se hacían, porque no sabían que tenían derechos y ni siquiera los conocían, en la medida en que va interpretando justamente su condición de poder exigir, cuando uno ofrece más servicios, aumenta inexorablemente la demanda; así que el escenario siempre de recursos escasos es una característica del sistema de salud», acotó.

Finalmente Basso indicó que en todo el país se están conformando equipos de salud, creando programas de atención, algunos de los cuales están en marcha, como de atención al niño y a la mujer, a la salud ocular, a la salud mental, «todo eso de alguna manera aspiramos a que se vaya territorializando, por eso es muy importante la articulación con las intendencias, porque una intendencia es quizá el representantes del territorio, y lo estamos haciendo con una estrategia muy participativa e involucramiento social», concluyó el director Nacional de Salud. *

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