Ultima tecnología para Mal de Alzheimer

Uruguay busca participar del primer banco de cerebros congelados del Río de la Plata

Apenas se conoció la noticia de que Argentina se sumará a los 70 países del mundo donde ya funcionan bancos de cerebros congelados, los especialistas uruguayos buscan las formas de beneficiar a nuestro medio con dicho avance de primer nivel.

El almacenamiento de cerebros de personas con trastornos motrices y de memoria, mayoritariamente con Mal de Alzheimer, forma parte del arsenal de última generación, para enfrentar esta afección que se multiplica en el mundo.

En Uruguay, alrededor de 30.000 personas están diagnosticadas con Mal de Alzheimer, además de otras 10.000 con afecciones cerebrales de similar corte.

Los bancos con cerebros congelados funcionan desde hace unos dos años en países desarrollados, permitiendo confirmar los diagnósticos posibles de Alzheimer que los médicos efectuaron cuando los pacientes estaban con vida.

Esta confirmación del diagnóstico permite a los consanguíneos, estar alertas a la posibilidad de aparición de la enfermedad desde sus mismos umbrales, algo que la medicina entiende altamente positivo para un tratamiento con alguna posibilidad de mejoría. El Mal de Alzheimer carece aún de cura. En el ámbito técnico, la conservación de los cerebros se efectúa a partir de la remoción del encéfalo, una mitad del cual es criopreservada a menos de 80 grados centígrados, mientras otra mitad, paradójicamente, se guarda en formol, casi del mismo modo como lo hicieron los primeros patólogos de finales del siglo XIX.

La masa congelada, jamás es descongelada de manera total para estudiar en ella, evitando cualquier deterioro de la cadena cromosomática.

 

¿Es prevenible?

Si bien los científicos asumen que aún desconocen las cuestiones últimas causantes de la enfermedad de Alzheimer, coinciden en la necesidad de mantener al órgano «cerebro» tan en forma, como lo hacemos con nuestro físico en general. Cada día existe más certeza de que las formas de vida son tan o más importantes que la genética en el desencadenamiento de estas afecciones. Por ello es que imponen la mejora de nuestra dieta como elemento preventivo básico: evitar los alimentos con alto contenido de colesterol y grasas saturadas. Optar por alimentos ricos en ácidos grasos con Omega 3, como pescado y nueces. También consumir más antioxidantes naturales basados en frutas y vegetales frescos; reducir al mínimo y de ser posible eliminar el tabaco y el exceso de alcohol.

El ejercicio físico es nuevamente un factor de importancia vital: hipertensión, colesterol alto, estrés, que se combaten con ejercicio regular, son factores de riesgo en el Alzheimer.

Entre los elementos de ejercicio recomendados, los últimos estudios apuntan a más actividad cerebral focalizada -como por ejemplo los crucigramas-, entre las cuestiones que mitigan el avance del mal.

En Uruguay, donde el Mal de Alzheimer tiene parámetros similares a los del mundo desarrollado, con entre 2.000 y 3.000 casos nuevos diagnosticados.

Además del envejecimiento de la población, factores como la emigración y la baja natalidad, inciden a corto plazo para que nos convirtamos en uno de los países más afectados por estas patologías en el continente.

La Asociación Uruguaya de Alzheimer y Similares (Audas), brinda asistencia y apoyo a pacientes y familiares, con consultas gratuitas los días lunes miércoles y viernes de 14.00 a 16:30, y por orden de llegada, en su sede de Magallanes 1320, planta baja, entre Guayabo y Rodó, teléfono 4008797. *

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