Merenderos de la zona Oeste tuvieron que suspender servicios por falta de alimentos
Daniel Avila administra el merendero «33 Orientales», que funciona en el Cerro. Desde 2002, más de 400 niños y adultos meriendan todos los días en una vivienda que pertenece a la hija de Avila. Según contó Avila, que integra la mesa directiva de la Red de Merenderos del zonal 17, hasta febrero de este año el municipio les proveía azúcar, arroz, cocoa y leche.
«Pero esta entrega fue suspendida, por eso tuvimos que dejar de dar algunos servicios». La cena que ofrecían tres veces por semana ya no se brinda «porque no se puede comprar los alimentos. Más de 400 personas se quedaron sin la cena». La merienda se sigue dando todos los días, pero tampoco saben «hasta cuándo».
Para poder sostenerse, algunos merenderos le piden un peso a cada comensal y otros reciben donaciones de comercios de la zona. Así lo aseguró la fiscal de la zonal 17 de la Red de Merenderos, Claudia Rodríguez.
Ella, que da de comer a más de 70 personas en su casa ubicada en el barrio Maracaná Sur, confesó que tiene que poner plata de su bolsillo para continuar con el servicio.
«Mi prioridad son ellos, no puedo suspenderles la comida», manifestó Rodríguez a LA REPUBLICA, quien da la merienda dos veces por semana -viernes y sábados-, entre las 17 y 18 horas. La situación de este merendero es crítica pero no tanto como la de «aquellos que tuvieron que cerrar porque no se pueden seguir solventando».
Golpeando las puertas del INDA
Los responsables de los merenderos de la región Oeste piden una solución «urgente y a largo plazo; no queremos solución para hoy y hambre para mañana. No tenemos bandera ni partidos políticos, sólo queremos alimentos para los niños, que tendrán un mal crecimiento». Rodríguez exhortó a la Intendencia a que «se ocupe de los barrios periféricos y no apunten siempre a Pocitos o Punta Carretas».
Por su parte, el director municipal de la Región Oeste, Gustavo Ortiz, indicó a LA REPUBLICA que la «Intendencia asistió a estos comedores desde la crisis de 2002 con cocoa, arroz, harina y azúcar. Pero después vino una realidad, por eso era necesario establecer reglas claras en cuanto a la distribución de alimentos».
Frente a la suspensión de la distribución municipal, los merenderos comenzaron a golpear las puertas del Instituto Nacional de Alimentación (INDA), responsable de regular la asistencia alimentaria a la población comprometida socialmente. El jueves pasado, se realizó una reunión con autoridades del INDA, en la que también participó Ortiz.
A la reunión asistieron responsables de los merenderos de la zona 12, 17 y 14 que se encuentran en la misma situación, aunque Rodríguez sostuvo que «todos los comedores de la Red de Merenderos de Montevideo tienen estos problemas».
En el encuentro, el INDA se comprometió a enviarles el alimento para que puedan seguir funcionando. Pero antes realizarán un relevamiento en cada merendero para constatar cuánta gente se alimenta en cada comedor: qué cantidad de niños, cuántos adultos, la cantidad de mujeres embarazadas, los ancianos.
«Estoy de acuerdo con que el INDA verifique estos datos porque le imprime cierta seriedad a la política de asistencia alimentaria», sostuvo Ortiz. *
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