Calendario

1976.- 30 años es apenas un día, un rato tan solo, cuando el dolor se mantiene

tan vivo que se hace parte de uno mismo, que desparrama su bronca por nuestra memoria por tanta crueldad, tanta impunidad, tanta complicidad, tanta participación de supuestos hombres intachables que hasta tienen miedo de pedir perdón, por ser soberbios y brutales, indiferentes al repudio de los demás. 30 años es apenas otra lágrima que corre, acallando, reteniendo lo que debería ser llanto lastimero por esos crímenes y por qué no también por esos criminales que creyeron ser dioses y apenas fueron barro -microbios, los definía un senador-.

Este 21 de mayo, en Buenos Aires, en la esquina de Perito Moreno y Dellepiane, a las 8 y 20 de la noche, en el interior de un Torino, encontraban los cadáveres del senador Zelmar Michelini y del presidente de la Cámara de Representantes, Héctor Gutiérrez Ruiz, y de dos jóvenes tupamaros, William Whitelaw y Rosario Barredo.

La saña dejó sus marcas. Los cuatros estaban maniatados en pies y manos, torturados, con costillas fracturadas, contusiones, hematomas, huesos rotos del cráneo y meninges desgarradas y baleados sádicamente por disparos en la nuca.
El auto estaba lleno de panfletos que querían distraer, atribuyendo la autoría a un grupo terrorista. Esto sirvió al ministro del Interior argentino, Albano Harguindeguy, para pretender justificar la monstruosidad afirmando: «Este luctuoso suceso, que no puede tener otro origen que la acción de la subversión que agrede al pueblo argentino, está siendo aprovechado para pretender desprestigiar a la República y trabar el resurgimiento de nuestro país». Algo parecido a las versiones oficiales de la dictadura uruguaya.

Hoy, 2006, se reafirma la connivencia de todo el gobierno, desde el dictador Juan María Bordaberry, el canciller Juan Carlos Blanco, los comandantes en jefe que quieren todavía asustar con sus caras fieras a los periodistas, y los otros, los que estuvieron por años trabajando en directo en los centros clandestinos de reclusión de la vecina orilla, llámense Campos Hermida, Nino Gavazzo o como quieran sobrevivir.

 

 

1938.– Nace Eduardo Ramírez, bailarín, coreógrafo. Fue primera figura en ballets del Sodre como también director del cuerpo de baile del mismo.

1941.- Nace Guillermo Dighiero, médico, investigador, un profesional que se ganó un lugar internacional en el Instituto Pasteur de París y que estará en Uruguay dirigiendo un Pasteur local ligado a las patologías del cáncer, envejecimiento y enfermedades neurodegenerativas

1947.- Nace Cielo Pereira, periodista, historiadora. Escribió en varios medios, entre ellos «La República de las Mujeres».

1954.– Nace Claudio Piacenza, abogado, gerente general de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Uruguay

 

 

«Esta no es una buena época para mí en el sentido que se han juntado las cosas de Eli (su hija), de la represión, con la incertidumbre de mi situación y sobre todo de la imposibilidad de abrir puertas que me posibiliten la solución de este problema. El golpe militar, no nos engañemos, disminuye garantías que ya eran precarias y uno queda en manos del destino, de Dios o como se llame». Zelmar Michelini, 6 de abril de 1975, según registra César Di Candia en «Ni muerte ni derrota».

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