En Villa García, la organización "Unidos Podemos" trabaja con los niños desde hace dos años

"Tratamos de alimentar la mente y el espíritu de los gurises"

Aunque consideran que el espacio físico actual es chico -tienen grandes carencias y pocas comodidades-, los niños no faltan ni un día de los cuatro en que el centro está abierto.

Talleres de teatro, coreografía, defensa personal, manualidades, cocina, son algunos de los cursos que brindan docentes honorarios o personas idóneas, que al menos una vez por semana llegan al local ubicado en el Barrio Villa García, en Ruta 8, kilómetro 19.

Su coordinadora, Dina Fuentes, es la fundadora del centro, que junto a la ayuda de vecinos y padres logró fortalecer el proyecto en la zona desde hace más de dos años.

LA REPUBLICA llegó hasta el lugar y dialogó con las madres y vecinos que se encontraban en el local; ellas narraron la historia del «Unidos Podemos».

Al inicio comenzaron con la restauración de un salón que estaba abandonado y situado en un predio que pertenece a la Intendencia Municipal de Montevideo. «Estaba siempre cerrado, y nunca había tenido un fin social. Luego de comunicarle a las respectivas autoridades sobre lo que se quería lograr en el local, comenzaron las tareas para acondicionarlo, se revocó y se pintó».

Cuándo quedó inaugurado, comenzó enseguida a funcionar con talleres, «y la respuesta fue inmediata»; mesas, sillas y otros elementos de trabajo «fueron traídos desde la casa de la fundadora -Dina-, al salón que carecía de luz, agua y baño».

Eva, mamá de Agustín de 8 años y Valentina de 2 años, dijo que a sus hijos los cambió mucho venir al centro, ellos «comenzaron a integrarse con otros niños».

Manifestó también que a la mayoría de los padres les gustaría lograr un salón propio, porque al ser un salón comunitario, no solo concurren ellos a trabajar, se hacen otras actividades y muchas de los trabajos que los chicos hacen deben ser llevados a la casa de Dina o de otros vecinos.

 

El sueño del lugar propio

Un salón propio favorecería mucho al centro, facilitando espacio para tener más muebles y más talleres, carencias notorias actualmente, y alcanzarían otras comodidades para los más de 30 chicos que llegan semanalmente a «Unidos Podemos». La demanda inicial fue de 60 niños y niñas; luego debido a la deserción de las personas a cargo de los talleres, los chicos comenzaron a ir menos, pero a pesar de eso, hoy concurren alrededor de 40 niños los días martes, jueves, viernes y sábado.

Pero a pesar de que el centro no es un lugar de educación formal, los chicos también abandonan. Dina explicó que «acá todos venimos a pulmón, y cuando la persona consigue un trabajo donde recibe una remuneración, se va; los chicos quedan varados, eso nos da mucha angustia y hacemos mucho trabajo de campo para poder reinsertarlos, por no tener los recursos -porque la capacidad para organizar y ejecutar cosas está- y los docentes se nos van, porque nosotros no podemos pagarles». Este año quienes están adelante de la organización junto a Dina, crearon un correo electrónico ([email protected]) con el fin de establecer conexiones con personas que estén disponibles para dictar talleres u organizar actividades al servicio de los chicos.

Dina recuerda la idea que le nació al querer fundar el centro, «sentía que los chicos querían alimentarse de otras cosas, y acá tratamos de alimentar la mente y el espíritu de los niños y niñas, y a través de la educación de ellos, a los padres».

El objetivo prioritario de «Unidos Podemos», es un local cultural, recreativo, preventivo y participativo. *

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