Escasas lluvias no alcanzan a poner fin a la sequía que afecta al 15% de nuestro territorio
Hace dos días, haciendo el recorrido inverso, el cielo estaba plomizo y amenazante, hasta que por fin comenzó a llover. Resultaba extraño ver caer las gotas de lluvia sobre los terrones resecos, como si no fuese agua; al contacto con la tierra desaparaecía el menor vestigio acuoso. Una vaca flaca perseguía los últimos pastos amarillentos, mientras la tormenta entraba en su apogeo. El balance final indica que las lluvias fueron buenas -aunque insuficientes-, en casi todas las localidades del interior en la región norte del país. Los datos relacionados con la situación que viven los tres departamentos que más dificultades tienen con el déficit hídrico, de acuerdo con la información aportada por las jefaturas de Policía de Salto, Paysandú y Artigas, son ilustrativos.
En Artigas, las precipitaciones fueron las siguientes: Paso del León 18, Bella Unión 23, Paso de La Cruz 30, Bernabé Rivera 30, El Topador 27, Colonia Rivera 35, Tomás Gomensoro 16, Paso Farías 18, Javier de Viana 17, Tarumán 22, Ciudad de Artigas 29, Colonia Palma 28, Cuaró 23, Colonia Pintado 32, Parada María 25, Colonia Artigas 23, Cerro Amarillo 28, Guayubirá 40, Charqueada 20, Baltasar Brum 31, Diego Lamas 30, Paso Campamento 29, Catalán Grande 24, Catalán Chico 25 y Sequeira 14. En Salto el registro marcó, en Belén 18, Termas del Arapey 24, Sarandí de Arapey 17, Constitución 36, Palomas 15, Colonia Lavalleja 16, Puntas de Valentín 18, Valentín 17, Colonia Itapebí 15, Quintana 25, Cuchilla de Salto 18, Paso Cementerio 20, Laureles 31, Vera 23 y Ciudad de Salto 17. Según datos no oficiales, en Paso del Parque llovió 40 milímetros. Por su parte, en Paysandú la red pluviométrica del departamento señala que en la ciudad llovieron 13, Porvenir 15, San Manuel 15, Celestino 17, Estación Porvenir 14, Nuevo Paysandú 10, Constancia 18, Quebracho 25, Chapicuy 29, El Eucalipto 20, Tambores 16, Guichón 13,5 y Piedras Coloradas 10.
Consecuencias el año próximo
Hasta ahora, más de 2.500.000 hectáreas del territorio nacional están sufriendo la sequía, según el relevamiento realizado por el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA) e información satelital. La superficie afectada concentra una parte significativa del rodeo de cría, por lo que preocupa a las autoridades del Ministerio de Ganadería las consecuencias económicas para todo el país por la posible disminución de nacimientos de terneros durante el año próximo. La sequía está afectando un 15% de la superficie nacional. El subsecretario de la cartera, Ernesto Agazzi, había dicho días atrás que la situación se estaba agravando y que las gremiales locales ya estaban estudiando la información para poner en práctica la asistencia forrajera esta semana. La sequía afectó el trabajo y la exportación en la citricultura, precisamente uno de los sectores más perjudicados por la sequía en el norte del país. Las pérdidas que, si bien hasta el momento no están cuantificadas, son irrecuperables en la mayoría de los casos, sumándose a ello, la pérdida de compromisos con el exterior, lo que está derivando en el envío a seguro de paro de mano de obra permanente y la no contratación de trabajadores zafrales. Roberto Benia, asesor de Azucitrus, explicó que «la mayoría de los contratos perdidos con el exterior se debe a que no se alcanzan los calibres de frutas requeridos por el mercado». Dijo que «el efecto es directo sobre la producción, especialmente porque la sequía afectó el tamaño de la fruta y cuando uno no llega a los calibres establecidos, hay problemas de incumplimientos de contratos, de renegociación, de disminución de los ingresos y de los precios».
Hace algunos días, un informe preliminar elaborado por la comuna salteña señalaba que «Salto se encuentra en medio de una catástrofe climática, producto de una intensa sequía, que unida al invierno que tenemos por delante se verá prolongada en el tiempo». En materia citrícola, se estima que la producción será un 30% menor a las estimaciones primarias. Este sector ocupa a 5.000 personas en forma directa y da trabajo a otras 10.000 de manera indirecta. En materia de personal ocupado, durante abril se redujo un 25% en las secciones de packing y los restantes sectores están trabajando un 50% menos de horas, que a igual altura del año pasado. También un número importante de trabajadores que estaban en el seguro de paro, no fueron retomados.
Ganadería y lechería
En lo que tiene que ver con la ganadería, Salto cuenta con 1,4 millones de héctareas, de las cuales el 95% tiene pasturas naturales. A julio del año pasado había 800 mil vacunos y 1,7 millones de ovinos. Actualmente es difícil cuantificar la cantidad de animales que quedan aún en los campos, ya que existe una fuerte extracción por la falta de pasturas y agua. Desde el municipio salteño aseguraban que «sin temor a exagerar», muchos animales corren el riesgo de morir de hambre en las próximas semanas. Existen 1.127 productores con campos de menos de 200 hectáreas, los cuales manejan 50 mil vacunos y 130 mil ovinos. Entre 200 a 500 hectáreas hay 433 productores con 87 mil vacunos y 217 mil ovinos, de lo que se desprende que más de 1.500 familias corren serios problemas en su subsistencia económica. Con relación a la lechería, la remisión a las plantas se ha reducido hasta en 25%, y una unidad de pasteurización de la zona ya redujo su personal. En el caso de la horticultura el problema es menor, porque casi todos los sembradíos cuentan con riego artificial, aunque los costos de estos aumentaron de manera considerable en los últimos meses.
Lo que vendrá
Las sequías, de todos los desastres causados por fenómenos naturales, son las que tienen mayor impacto económico y pueden afectar al mayor número de personas. Los terremotos y ciclones pueden tener una gran intensidad física pero son de duración corta y su impacto geográfico es limitado. El número de muertes ocasionadas por dichos desastres puede ser muy alto si resultan afectadas áreas densamente pobladas. En contraste, las sequías afectan grandes extensiones geográficas, llegando a cubrir países enteros o regiones de continentes, y pueden durar varios meses o, en algunos casos, hasta varios años. Invariablemente, tienen un impacto directo y significativo sobre la producción alimenticia y la economía en general. La carencia de lluvias da lugar a que no haya un caudal suficiente de agua para las plantas, los animales y la población. Las sequías en el mundo, provocan situaciones como inseguridad alimentaria, hambruna, desnutrición, epidemias y desplazamiento de poblaciones de una zona a otra, desastres que no son comunes en estas latitudes.
La perspectiva para el norte del país, de acuerdo con las previsiones meteorológicas, son días de frío, con algunas heladas a partir de hoy o mañana, lunes. Se esperan luego, períodos de sol y entre el 24 y 25 nuevas lluvias similares a las actuales, para después volver con registros de lluvias sobre los días 29 y 30 de mayo. Seguramente para los cultivos esta lluvia ha sido muy beneficiosa, ya que fue agua «mansa», que no causa daños; las avenas y las praderas necesitan este tipo de lluvias que todos desean, tengan la misma intensidad en los próximos días. El aspecto que ofrecen los campos que atraviesa la ruta 4, no es muy alentador, y los paisanos se acostumbraron a mirar para el cielo sin muchas esperanzas. *
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