Pescadores artesanales de Soriano pasarán a ser guías turísticos
En la actualidad, la histórica Villa Soriano cuenta con entre 30 y 40 pescadores artesanales, que han visto menguados sus ya bajos ingresos ante la ausencia de cardúmenes. «La situación actual de los pescadores -explica el proyecto impulsado por la comuna de Soriano- es por demás frágil, ya que son afectados por varios factores, muchos de los cuales no dependen de ellos y no pueden manejar. Lo obtenido es comercializado para ser trasladado a Brasil, con precios fijados unilateralmente por el comprador. Los volúmenes de pesca son cada vez menores y varían según la presencia o no de cardúmenes en la zona, pescando incluso en aguas de jurisdicción argentina. Por otra parte las medidas de seguridad son mínimas». Por todos estos factores, y apuntando también a un desarrollo considerable de la pesca deportiva en el Río Negro, la Intendencia Municipal de Soriano apuesta, mediante este proyecto, a convertir a los pescadores artesanales en guías turísticos.
De acuerdo a esta iniciativa se decretará la prohibición de la pesca comercial o artesanal en el Río Negro, desde su desembocadura con el Río Uruguay hasta la represa de Palmar. En tanto que los pescadores artesanales, recibirán un sueldo fijo por un período de 3 a 4 años, lo que les permitirá el sustento, al tiempo que será el tiempo necesario para el repoblamiento de la fauna ictícola del Río Negro.
Coordinación con Prefectura
En este período se capacitará a los pescadores artesanales y se les brindarán los elementos técnicos y herramientas para que puedan reconvertir sus embarcaciones para oficiar de guías turísticos para pescadores deportivos. En tal sentido este proyecto contempla también la coordinación de actividades con Prefectura nacional con la finalidad de delimitar zonas de visitas de posibles turistas o pescadores, previéndose la construcción de baterías de baños y otras construcciones que puedan satisfacer las necesidades del visitante. La duración de este proyecto ha sido establecida entre tres a cuatro años, pudiendo renovarse o readecuarse de acuerdo a la experiencia desarrollada. Una iniciativa novedosa, que en principio resulta atractiva para permitir una mejora en la calidad de vida de los pescadores artesanales de Villa Soriano, y a su vez para permitir una recuperación en la fauna ictícola del Río Negro. *
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