La Policía desalojó a los manifestantes de frente a la casa del intendente de Colonia
Un inesperado cariz tomó el domingo 14 por la noche la protesta que llevaron a cabo en la ciudad de Colonia numerosos vecinos que se oponen al uso obligatorio del casco. Desde hacía una semana se sabía públicamente en esta ciudad, que se concentrarían muchos motociclistas contrarios a esta medida adoptada por el intendente Dr. Walter Zimmer. Según había trascendido, iba a ser la última movilización de esas características, ya que los manifestantes pensaban adoptar otras formas de expresar su descontento. Así las cosas, llamó la atención ver el pasado domingo, desde las primeras horas de la noche, una inusual cantidad de inspectores de Tránsito en la vía pública y también mucho personal policial. En este último caso, no se trataba solamente de agentes sino también de funcionarios de importante rango dentro de Jefatura de Policía.
Movilización y «cacería»
Los motociclistas se reunieron en número menor al de otras veces, y los uniformados optaron por cumplir una función que no se caracterizó, precisamente, por crear un clima de diálogo y entendimiento entre las partes. Los movilizados se instalaron primero frente a la Intendencia, pacíficamente, y luego pretendieron expresar su disconformidad frente al domicilio particular del jefe comunal.
Fue allí cuando la Policía actuó, porque «hay una denuncia del intendente», según dijeron a LA REPUBLICA los jerarcas consultados esa noche, para evitar que «se alterara su privacidad», señalaron las autoridades. En medio de ese clima ya «enrarecido», un grupo de inspectores a bordo de una camioneta municipal sumó otras actitudes de hostigamiento. Se desvió el tránsito en la cuadra donde reside el jefe comunal, y luego de culminada la protesta algunos inspectores de Tránsito desataron una verdadera «cacería» de motociclistas en distintos puntos de la ciudad, que tuvo por únicos destinatarios a muchachos muy jóvenes de 14 a 16 años y, en cambio, no apuntó a ninguno de los adultos que habían participado de la movilización.
Momentos de enorme tensión
Se vivieron momentos de gran tensión, sobre todo cuando un jerarca policial indicó a un periodista de una radio FM local que al día siguiente lunes 15 «tendría que presentarse a declarar en la comisaría y en el Juzgado», por el simple hecho de haber demandado a las autoridades allí presentes, que modificaran algunas actitudes. Mucha gente se juntó en las veredas, aplaudiendo a los que protestaban. Representantes de distintos medios informativos locales siguieron las alternativas de los hechos y coincidieron en expresar su «asombro» frente al desmedido procedimiento. El próximo domingo 21, según se supo, los reclamantes volverán a salir a las calles. «Si pensaban que a prepo nos iban a correr, se equivocaron», fue el generalizado comentario. *
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