Se estrena "El Código Da Vinci" y fieles uruguayos podrán ver la película "prohibida"
Contrariamente a la opinión cerrada del Vaticano en torno a la inconveniencia de que la grey cristiana vea la película cuyo estreno mundial está previsto para el viernes próximo, los prelados de Uruguay apuntaron a una postura más tolerante, aunque sin descartar advertencias en torno a lo que consideran errores de peso, tanto en lo religioso como en lo histórico.
Los obispos uruguayos, uno de los cuales al menos, ha reconocido haber leído el libro «El Código Da Vinci» aún a pesar de la disposición vaticana en contra, consideran en común imprescindible alertar a los fieles sobre lo que consideran «gruesos errores de todo tipo» en la obra, pero están lejos de la postura del Opus Dei, por ejemplo. Es que el ala católica fundada por Escrivá de Balaguer, y considerada la parte «rica» de la Iglesia, ha ordenado directamente el boicot contra la película, de cuantos modos pueda concebirse y a partir del basamento de prohibir la concurrencia a las salas donde se proyecte.
Las «respuestas erróneas»
El obispo de San José y Flores, Monseñor Pablo Galimberti, dijo que la preocupación de la Iglesia está centrada en las interrogantes con respuestas erróneas que plantea el filme, en aspectos que van desde la condición divina de Jesucristo a su relacionamiento con María Magdalena, como pretende la obra. «Estas afirmaciones exhibidas ante un espectador culto están sujetas a la posibilidad que tiene el público de verificar, de consultar, de asesorarse, para descubrir la falsedad de las mismas. Ahora, el espectador más sencillo queda perplejo ante esta serie de aseveraciones infundadas, que se brindan como ciertas», entendió Galimberti.
El prelado reconoció que el autor, Dan Brown, ha planteado siempre la obra como una novela, pero ello no es óbice para que el texto contenga sugerencias, conclusiones e interpretaciones, reñidas con las realidades históricas y teológicas más evidentes.
El obispo, priorizó el análisis de los distintos puntos con los fieles más allá de prohibir o boicotear el asunto en cuestión.
Mientras tanto las últimas noticias procedentes de Italia, a días del estreno mundial, no hacen más que añadir leña al fuego de la batalla que se libra en el corazón vaticano. Tras las alusiones directas del Papa Benedicto XVI, sobre lo «repudiable» de que se niegue la resurrección de Cristo, autoridades vaticanas ordenaron el retiro de toda la cartelería que publicita el estreno en Roma, que estuviera ubicada en predios pertenecientes a instituciones u organizaciones católicas de toda clase. «Los que no creen en la resurrección no son cristianos», había dicho Benedicto.
Mientras tanto desde la sede romana de la Congregación para la Doctrina de la Fe (Opus Dei), los cardenales de esa congregación volvieron a arengar el fin de semana contra la obra «plagada de calumnias y ofensas», reafirmando la iniciativa del boicot. En Uruguay, el Opus Dei ha evitado hasta el momento expedirse específicamente sobre el tema, ni tampoco lo ha hecho durante las homilías dominicales en los templos reconocidos como parte de «la Obra», como le llaman sus seguidores.
Entre «prohibir» y «alertar»
En nuestra región, la Iglesia argentina enfrenta dos corrientes claramente diferenciadas: la que apunta directamente a la inconveniencia de ver la película y otra que brega por la tolerancia, aunque dentro de un contexto de consulta del asistente a las fuentes católicas para encontrar la versión autorizada del asunto.
En Brasil la situación es menos contemplativa, aunque tampoco de prohibición expresa: «No queremos prohibir, queremos alertar para que se informen», dijo a la prensa un vocero de la conferencia episcopal norteña.
Corresponde consignar finalmente, que los complejos Movie Center, en cuyas salas se ofrecerá la película en nuestro país, exhibirán «El Código Da Vinci» en la mayor cantidad de salas simultáneas que película alguna haya merecido en nuestro medio. Fuentes de la empresa, ratificaron la existencia de un singular interés por parte del público para adquirir las entradas con anticipación, habiéndose superado ya el número de reservas anticipadas que cualquier otro filme hubiera vendido antes de su estreno.
Todo apunta, según los entendidos, a que la película se convierta en la más vista de 2006, y seguramente supere el número de asistentes de las más taquilleras en lo que va del siglo, al menos. *
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