EL ENCUENTRO ESTUVO ARBITRADO POR UNA MUJER

Partido de fútbol entre policías y vecinos del Borro terminó con un jugador en la cárcel y otro internado

Domingo pasado. Complejo Los Vascos, en Islas Canarias y camino Lecocq. El equipo Los Galácticos, del barrio Borro, debía enfrentar por segunda vez en el torneo al cuadro Distrito Oeste, formado por funcionarios policiales. El clima estaba caldeado, el enfrentamiento anterior por el Torneo Integración Semiprofesional que organiza la Asociación Nacional de Fútbol Amateur (ANFA), que se desarrolló dos semanas atrás, dejó a varios jugadores con la sangre en el ojo.

No obstante, el primer encuentro que ganó el equipo policial por 6 goles a 3, había finalizado sin mayores problemas. Y ambos equipos volvieron a salir a la cancha para jugar la revancha. Que la jueza del encuentro fuese una mujer no les sorprendió porque Laura Llanes forma parte del plantel de árbitros de ANFA desde hace cinco meses, precisó a LA REPUBLICA el presidente de esa asociación, Luis Alberto Rodríguez.

Con «buenos antecedentes en torneos infantiles y de adultos del Interior», la jueza del partido -acompañada por dos jueces de línea, un cuarto árbitro y un veedor- hizo sonar el silbato y dio por empezado el cotejo. Faltas, algún que otro codo, y ciertos empujones no faltaron en este encuentro de fútbol. Pero hubo ingredientes, según contaron jugadores de Los Galácticos a LA REPUBLICA, que elevaron la temperatura del ambiente.

«Negro de mierda, pichi del Borro», fueron los insultos que, según relatan los «galácticos», tuvieron que escuchar los once jugadores de este club formado mayoritariamente por vecinos del Borro, ubicado en la zona norte de Montevideo. «Estuvieron siempre incitando a la violencia porque no fueron a jugar como deportistas sino como policías y querían imponer todo el tiempo su poder», dijeron Los Galácticos.

Llegó el entretiempo y el aire se cortaba con un cuchillo, pero el partido siguió. Los «Galácticos» aseguraron que los insultos racistas y discriminatorios, se escuchaban «cada dos minutos». Y del otro lado también llegaron agresiones tales como «milicos putos», contó una fuente que estuvo en el partido y prefirió mantenerse en el anonimato. La frase «andá a lavar los platos», dirigida a la jueza, también llegó desde el perímetro que rodea la cancha.

 

Las mujeres evitaron una batahola

Faltaban pocos minutos para terminar el partido cuando el jugador galáctico Richard Ricarte, de 27 años, le pegó una trompada a Ruben Darío Urrutia Plaza, del Distrito Oeste. El deportista cayó al suelo y allí estuvo hasta que la ambulancia lo trasladó al Hospital Policial. Sucedió todo tan rápido que al minuto del golpe, las mujeres que miraban el partido se encontraban separando a los jugadores para evitar una batalla campal.

«Estamos totalmente en contra de la violencia y no justificamos lo que hizo Richard. Pero nos tuvimos que aguantar los insultos todo el partido. Alguno iba a explotar seguro. El poder de la Policía hace falta, pero en las calles no en una cancha de fútbol», señalaron los jugadores.

La Policía también se hizo presente en la cancha de barrio minutos después de lo sucedido, pero no fue allí donde detuvo a Richard Ricarte sino horas más tarde en su domicilio. Pocos días después de estar detenido, el jugador galáctico fue procesado con prisión por el delito de lesiones graves y está alojado en el Complejo Penitenciario (Compen).

«¿Hay delincuentes que entran y salen de la comisaría y nuestro compañero fue procesado en pocos días por haberle pegado una piña a un jugador del equipo contrario?», se preguntaron los galácticos.

Según fuentes policiales, Ruben Urrutia fue trasladado al Hospital Policial, donde le diagnosticaron traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento. Este parte médico echó por tierra los rumores que corrieron sobre una paraplejia del agredido. De hecho, el paciente fue dado de alta, tal como indicaron ayer desde ese centro de salud.

Los integrantes del equipo Distrito Oeste no quisieron hacer declaraciones a LA REPUBLICA, al igual que la jueza del encuentro. Rodríguez, presidente de ANFA, sí se refirió al partido: «La jueza planteó en una reunión que mantuvimos durante la semana, que el partido se desarrolló con normalidad. Para ella también fue una sorpresa».

Ocho equipos compiten en el torneo semiprofesional, una instancia que «sirve de filtro para subir equipos a categorías más altas que amateur», y nunca se procesó a un jugador, señaló Rodríguez. Además sostuvo que Los Galácticos no está marcado como un equipo violento, más allá de que tuvo suspensiones y expulsiones de algunos integrantes, como todos los cuadros.

 

A la espera de sanciones

Si bien al cierre de esta edición, el tribunal de penas de ANFA (integrada por el comité organizativo, la asociación de árbitros y la escuela de árbitros) seguía definiendo las sanciones a aplicar; el presidente adelantó que «la sanción será de índole deportiva. Se evaluará la agresión más allá de las consecuencias que haya derivado en la persona agredida».

En estos casos, según coincidieron fuentes consultadas, en general se sanciona con suspensión al jugador y no al equipo. No obstante, en caso de que el cuadro sea habilitado para seguir jugando en el torneo, los integrantes del club del Borro todavía no están seguros de volver. «Nos queda un partido con este equipo y no tenemos ganas de enfrentarlos de nuevo. Sería para problemas».

«Salimos a hablar a la prensa porque no podemos permitir que nos digan pichis. Todos trabajamos y con eso pagamos los 800 pesos a ANFA. No somos delincuentes.

Y nos tienen que respetar como a cualquier ciudadano», dijeron los integrantes de Los Galácticos, para terminar con que «el problema surgió porque somos del Borro». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje