Paysandú pierde un emblema turístico
Por falta de mantenimiento, Gran Hotel Paysandú, instalado en un edificio de más de 60 años propiedad del BSE, cerró sus puertas al otro día de haber culminado la Semana de Turismo y después de haber trabajado al máximo. No quedó ajeno a esta situación su par de Salto, aunque en éste último, ya existen interesados para su explotación. Esta nota debería llevar como título, «desenlace de una muerte anunciada», ya que si bien la mayoría de los sanduceros aún no lo sabía, en los ámbitos cercanos a la cadena de hoteles Méndez Requena ya se había anunciado hace tiempo el fin de una historia que marcó emblemáticamente la tradición social y turística de la región. El Gran hotel Paysandú que no sólo supo albergar a miles de visitantes, sino que en su tradicional confitería se celebraron cientos de actividades sociales, viviendo tiempos de esplendor, cerró sus puertas después de haber trabajado con capacidad colmada en la 41ª Semana de la Cerveza de Paysandú; cerró como empezó, «con la cabeza en alto». Este hotel concentraba al 40% de las más de 800 camas disponibles en Paysandú, contando las existentes en los dos centros termales sanduceros. Aún se erige como emblemática estructura en pleno centro de la ciudad, cuya estratégica esquina -18 de Julio y 19 de Abril-, es uno de los puntos comerciales más importantes. El edificio, cuya última remodelación importante se realizó en oportunidad en que se celebrara la Copa América de selecciones, es propiedad del Banco de Seguros del Estado (BSE).
Su presidente, Gustavo Páez Vilaró, anunció que el directorio ha decidido la venta de sus propiedades en el Interior del país, desde que entiende que «no significan una buena inversión para las reservas». Unos 20 empleados del Gran Hotel Paysandú, quedaron sin trabajo; algunos recibirán indemnizaciones, en tanto otros serán reubicados. Según explicó el BSE, la situación contractual hasta el cierre del complejo «estaba en suspenso», ya que quienes lo explotaban, no pagaban una renta, por lo que el directorio del ente estatal entendió que la continuación de sus servicios no justificaba que el BSE siguiera teniendo relación con la cadena hotelera. El no pago de renta, era resultado de la firma de un convenio con el gobierno anterior luego de la crisis de 2002. No obstante esta administración entendió que en esas condiciones al banco no le interesaba ni servía tener los hoteles.
Muchas habitaciones con deterioro
A partir de la decisión del BSE y en la medida que los complejos están siendo desocupados, se están poniendo a la venta. Para Paysandú no se presentaron interesados, pero en el caso del Gran Hotel Salto, que tampoco fue ajeno a esta situación, sin embargo, sí han habido interesados y su continuidad -aunque en otras condiciones-, es un hecho. La responsable de la firma Méndez Requena, explicó que se llegó a este desenlace «en los mejores términos», pero no ocultó su pena. El edificio de Paysandú tiene mas de 60 años y requiere de un gran mantenimiento.
Si bien su recepción mostraba un cómodo y prolijo ambiente estructural, muchas de sus habitaciones presentaban gran deterioro. Llegó a ser el hotel más importante de la ciudad, sin embargo en los últimos años, algunas personalidades que pasaron por «la heroica», prefirieron no alojarse. *
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