La reforma sanitaria pretende asegurar una "salud orientada hacia la prevención y cercana a la gente"
-¿Cuáles son los primeros pasos para poner en práctica la reforma?
-Tenemos que rescatar los objetivos sanitarios de la reforma, en los cuales estamos trabajando, porque también están los objetivos de financiamiento de la reforma, del funcionamiento de los efectores en cuanto al sistema. El país desde hace muchos años viene teniendo una disociación entre lo que es su realidad epidemiológica, de lo que la gente se enferma, con el tipo de prestaciones que ocurren para prevenir eso.
Actualmente tenemos un modelo orientado a la curación y a la asistencia, pero con muy poca prevención y promoción de salud. Tenemos que recordar que el mayor problema que tiene nuestra población son las enfermedades crónicas. En este país la gente se muere con enfermedades que tienen que ver con los hábitos de vida. Es algo así: ‘dime como vives y te diré apresuradamente como te va ir en tu salud’, de acuerdo a como te alimentes, como te manejes con los riesgos; por ejemplo si conduces con determinadas imprudencias seguramente es probable que tengas un accidente de tránsito. Hoy en nuestro país la tercera causa de muerte son los accidentes de tránsito. Pero si además tienes una mala alimentación, no te cuidas en cuanto a la actividad física, abusas de drogas, tabaco, alcohol tendrás más posibilidades de hacer un cáncer. El cáncer es la segunda causal de muerte. Pero si además de lo anterior no te haces controles, lo más probable es que fallezcas de una enfermedad cardiovascular, que es la primera causa de muerte. Esto obedece a que no controlas tu peso, llevas una vida sedentaria, y acaso tengas una carga genética desfavorable.
Entonces para poder afrontar esa realidad epidemiológica se requiere, desde el punto de vista de la formación de recursos humanos, algún tipo de experiencia para trabajar en equipos y potenciar el primer nivel de atención. Los objetivos sanitarios pasan por tratar de que nuestro sistema de salud esté acorde a los problemas de salud que tiene la gente.
Si la atención en salud está pensada desde el punto de vista de que hay que hacerla con un equipo técnico esperando a que la gente venga, como sucede hoy que atendemos a la demanda, no es tan eficaz.
-¿Cómo se logran los cambios del modelo?
-A ese cambio le queremos sumar la atención programada, con un seguimiento del paciente. Para lograr esta ingeniería del sistema buscamos un modelo de atención basado en un equipo de salud y en particular una formación del médico reorientada, no sólo atendiendo a la demanda, sino realizando un seguimiento de la familia, un seguimiento a lo largo del tiempo.
-¿Podría ser la formación del médico de familia?
-Justamente, un médico con esa orientación, no para trabajar aisladamente del resto del equipo de salud porque para hacer el rescate de un paciente crónico como puede ser un diabético que discontinúa su control, se requiere de un asistente social, psicólogos, enfermeros que puedan realizar el seguimiento.
-¿Hoy en día no existe un equipo de integración similar en las policlínicas?
-Lo que existe es un conjunto de profesionales muy calificados pero no trabajamos en equipo. No solamente pasa en el fútbol; no hay un modelo para trabajar en equipo, tampoco hay una organización programada dentro de las instituciones. Tendría que tener una base territorial, un sistema de registro más potente porque tendría que dar cuenta de esas inasistencias de los pacientes, de esas faltas de controles; tendría que cruzar una serie de variables; tendría que hacer énfasis en los controles y en el diagnóstico precoz de algunas enfermedades, por lo tanto tendría que sistematizar la accesibilidad a los controles. Esto uno lo dice muy rápido, pero implica una reingeniería de las instituciones para poder adaptarse a ese modelo y requiere un perfil del profesional también distinto. Entonces la capacitación, la adaptación de los equipos es un proceso bien complejo.
-¿Por dónde se empieza, por capacitar, descentralizar, normar?
-Este es un proceso que interactúan muchas cosas. Primero el rol del propio ministerio, que tiene que ir hacia un ministerio de la salud y no de la enfermedad. Con lo cual también tiene que realizar funciones de rectoría y control porque todo lo que hablamos no puede quedar librado a las iniciativas institucionales. Esto implica un conjunto de deberes y una serie de transformaciones en su organización y en sus recursos humanos. A su vez, identifica las responsabilidades de las autoridades formadoras, la Facultad de Medicina, el SMU, y el MSP. Esto lleva a la conformación del estatuto único del trabajador para que independientemente de la institución a la que los equipos de salud estén vinculados, particularmente los médicos, se establezca una escala salarial que minimice las brechas que existen entre instituciones. Para hacer la misma tarea en una institución se gana cinco veces más que en otra, por lo cual tendríamos que realizar un ordenamiento escalafonario y funcional. *
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