En Uruguay ya la mitad de los adultos usan teléfonos celulares
Los celulares aparecieron en el Uruguay en 1991 y en 1994 ya habían 3.000 móviles. Los primeros picos de venta se dieron entre 1996 y 1998, y se incrementaron aún más entre el 2004 y 2006. «Hoy en Uruguay funcionan 1:300.000 celulares. La mitad de los adultos usan celulares», aseveró.
La adopción de la tecnología celular en los últimos tiempos para el ingeniero Jodal se justifica –en base a una encuesta «casera»– «porque un familiar o amigo lo convenció de adquirilo o porque es más barato». Asimismo, explicó que «muchas veces existe el preconcepto de que algo que recién se inicia en el mercado va a seguir siendo caro. Este concepto cambió». «Este fenómeno de los celulares no es algo único. Creo que los uruguayos no somos conservadores a la hora de adoptar una nueva tecnología. Antes no se pensaba en un PC, y fue sin embargo creciendo en el mercado, así como sucede con la banda ancha, el uso de SMS –mensajería electrónica–. En Uruguay se envían 50 millones de SMS por mes, cada persona envía 50 por mes».
Velocidad de la tecnología en aumento
Esto que sucedió con los celulares, PC, va a volver a pasar, afirmó. No obstante, «no sabemos en qué área. Cuando tendemos a ver el futuro lo imaginamos sin ningún objeto nuevo. Y la velocidad de los avances en tecnología va en aumento.
El común denominador de esos productos tecnológicos no está en el valor del producto en sí mismo, sino en la conexión. Por ejemplo un fax, la máquina en sí misma no vale nada; pero si todos pueden enviar faxes tiene sentido y vale la función del aparato por su posibilidad de conexión. Además, el costo de la copia es insignificante respecto al costo del diseño de la máquina. Actualmente, todo el costo se fue al diseño en contraposición al modelo de Ford, en la revolución industrial».
«Este cambio produjo diversas consecuencias –expresó Jodal– ocurre una adopción exponencial, que se manifiesta en los picos de las compañías telefónicas durante los años 1996, 98 y 2004. Los crecimientos de la demanda van acompañados de nuevos diseños y son muy difíciles de predecir. Muchas veces los usuarios son los propios ‘evangelizadores’ del producto, dado que convencen a otros consumidores para que lo usen.
Los consumidores esperan mejoras tecnológicas crecientes.
Habrá mejores prestaciones a un menor precio.
Entonces, ocurre un desplazamiento de la óptica de atención desde la época de la revolución industrial, que procuraba optimizar la producción del producto. En cambio en la actualidad, en la era de la economía de red, la óptica está en la innovación. Y el trabajo que queda por hacer es como dice Peter Drucker: ‘No resuelvan problemas, busquen oportunidades’. El quid está en encontrar las oportunidades».
— ¿Cuál es el rol de la tecnología en una comunidad como la nuestra?
— En los tiempos que corren la tecnología es muy importante en la comunidad. De hecho, las comunidades pequeñas como Uruguay, tienen mayores oportunidades de desarrollarse cuanto más tecnología tengan. Básicamente aporta potencia, permite conectarse mejor, comunicarse mejor y expresarse mejor.
En la era industrial una máquina aportaba mayor fuerza. En la actualidad, la tecnología aporta comunicación, antes la distancia impedía o enlentencía procesos, ahora te podés comunicar mucho más fácil.
— ¿Qué desventajas revela el desarrollo progresivo de la tecnología?
— Siempre las tecnologías tienen alguna desventaja. Siempre al principio son tomadas con un poco de miedo. Para mí el ejemplo más claro de esto es el Quijote, era un libro de protesta sobre las nuevas tecnologías –que eran los libros más baratos–. Decían que Don Quijote se había vuelto loco porque leía libros de caballería, esos libros comenzaron a venderse más debido a la popularización de la imprenta, y pensaron que la gente se iba a volver loca.
O sea que existe miedo de introducir nuevas tecnologías, pero después de un tiempo nos parece ridículo ese miedo. Del mismo modo, si mirás una foto de años atrás decís: ¡mirá la ropa que me ponía!, en la tecnología pasa algo similar.
–¿Esa reacción tendrá que ver con la educación que recibimos o es una condición humana?
–Es una condición humana. Creo que Uruguay es un pueblo que acepta muy bien las nuevas tecnologías en comparación con el promedio. A pesar de que tendemos a vernos como conservadores y probablemente lo seamos en el vestir y otros asuntos. La adopción de tecnología muchas veces es mejor en países pequeños porque se desarrolla algo nuevo, por ejemplo en la ciudad de Buenos Aires, y es difícil que llegue a Misiones. Pero si el país es más pequeño es más fácil de aplicar y más económico.
Pienso que en Uruguay tenemos una oportunidad, nuestro futuro está en la creación de la tecnología.
Para eso tenemos que esforzarnos y educarnos mucho. Es muy importante que la educación sea por igual para todos.
Si somos 3 millones de habitantes ¡no podemos desperdiciar a nadie! La educación tiene que ser popular y general para todos. El futuro es la creación de la tecnología. La tecnología puede ser ganadera, en automóviles, software, etcétera. Tenemos que inventar cosas. *
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