Policlínica de Nuevo París revela carencias que afectan a más centros comunitarios no oficiales
Este centro de atención primaria de la salud, sito en José Vera Perdomo 1164, esquina Islas Canarias, en Nuevo París Norte, está atravesando por una situación difícil, ya que carece de servicios que se consideran esenciales para el mejor tratamiento a sus usuarios.
Cuenta, solamente, con una doctora en medicina general y una pediatra, ambas contratadas mediante convenio con la Intendencia Municipal de Montevideo.
No tiene teléfono, ni elementos para calefaccionar el ambiente, carece de vehículos para el traslado de pacientes en casos de urgencias, muchas veces no cuenta con elementos imprescindibles para las curaciones, y debe mantenerse con el aporte voluntario de los usuarios que pagan cinco pesos, como colaboración para el pago del agua y luz.
A todo esto se debe agregar que se ve desbordada por la cantidad de cientos de pacientes que mensualmente concurren a atenderse.
«Pero una cosa debe quedar clara, acá, dentro de las posibilidades, no queda nadie sin atención, porque esa es la obligación de este centro de asistencia primaria de la salud», dijeron a LA REPUBLICA integrantes de la comisión de apoyo a la policlínica.
«Muchas veces no tenemos los medios para curar a las personas, porque nos faltan gasas, nos falta alcohol. Tenemos que salir a comprar lo que necesitamos y poner de nuestro propio bolsillo, porque la colaboración de cinco pesos que pedimos, por la zona en que estamos, no todo el mundo puede darla».
«Por una ficha médica se le piden 15 pesos pero uno no le puede decir a un chico que va a ingresar al liceo, mirá: no te la hago, porque no tenés esos 15 pesos, cuando sabemos que ese es un documento que se le pide al alumnos».
Si bien la Intendencia Municipal de Montevideo, a través del Departamento de Salud, proporciona materiales, estos generalmente son insuficientes, por lo que se debe recurrir a otras instituciones o a donaciones de vecinos, que entregan los medicamentos que no usan a la policlínica.
«Las policlínicas comunitarias nos sentimos muy relegadas, Existen claras diferencias con otras policlínicas, como ser las municipales. Y esto se nota cuando vas a pedir algo».
«Aparte, estamos aislados en la comunicación porque no tenemos teléfonos y cuando tenemos que llamar por algo recurrimos a la buena voluntad de los vecinos. Igualmente eso sucede cuando debemos trasladar algún paciente en forma urgente. Si llamamos al 105, generalmente ese servicio demora, por lo que debemos optar por solicitarle la colaboración a un vecino para trasladar al enfermo, o si no, recurrir al servicio de algún patrullero».
Diversas enfermedades
Ana Fraga ejerce como pediatra; junto con la doctora Stella Ramponi son las encargadas de la atención de los pacientes. Fraga indicó a LA REPUBLICA que las enfermedades de mayor preeminencia en los niños que se atienden, son las parasitosis intestinales, infecciones de piel como la sarna, y las respiratorias.
«Otro de los problemas importantes es el de aprendizaje de los niños, por el fracaso en la escuela. Pero además de esto, tenemos niños con trastornos de conducta. Si bien estas no son enfermedades infectocontagiosas, es un problema importante de la salud».
La dificultad que se le presenta en estos casos, es que no hay servicio a dónde derivar a estos niños.
» No tenemos recursos técnicos o humanos, como un psicólogo o psiquiatra infantil, y existen muy pocas posibilidades de conseguirlos».
Fraga dijo que el aumento de las enfermedades de piel, y parasitosis intestinal que se ha observado en los últimos tiempos en los niños de la zona, tiene que ver con» la falta de saneamiento, la pobreza y la urbanización». Estos son barrios que han crecido muy rápidamente y no hay una infraestructura sanitaria como para responder en forma adecuada».
La proximidad de la estación invernal también tiene sus consecuencias, ya que la policlínica Ponce de León carece de estufas, por ejemplo, elemento que es necesario para una mejor confort de los pacientes, teniendo en cuenta que generalmente se deben atender a bebes y niños de corta edad y personas de edad avanzada.
Fraga y Ramponi trabajan mancomunadamente con una comisión de vecinos que se ha formado para apoyar la labor que realizan y que está integrada por Raquel Fernández, Sandra Pereira, Emilce Baladán y José Guzmán. *
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