Tragedia en barrio "Parque" de La Paloma
Los muchachos, de 17 y 16 años respectivamente, habían llegado al lugar junto a otras dos personas –estas mayores de edad– a cazar aprovechando la creciente, según el testimonio de quienes estaban con ellos.
El accidente ocurrió en circunstancias en que transitaban por la orilla del arroyo que, en esa zona, no está determinada, ya que hay un área de juncos importante, sumado a la fuerte corriente de las aguas producto de la crecida del cauce por las inundaciones.
Los muchachos perdieron pie y fueron arrastrados por la corriente de las aguas en cuestión de pocos minutos, mientras quienes completaban el grupo salieron corriendo del lugar para tomar la ruta y dar aviso a la Policía.
La búsqueda de Prefectura junto a Bomberos y la propia Policía se inició a media tarde del viernes, y fue abandonada minutos después de las 19 horas.
Con las primeras horas del día, los propios familiares retomaron la búsqueda, acompañados por vecinos de los infortunados, y fueron ellos quienes localizaron los cuerpos que estaban en una de las curvas del arroyo. Los jóvenes estaban juntos y uno abrazaba al otro en una imagen que grafica los últimos minutos de vida, la solidaridad y desesperación por buscar salvar sus vidas. Los cuerpos permanecieron en uno de los botes donde habían sido cargados cuando fueron hallados hasta que llegó la jueza actuante y determinó el retiro de los mismos, lo que ocurrió horas después.
En ese período de espera varios fueron los comentarios sobre la situación vivida y más de un familiar y vecino exteriorizó su molestia por algunos hechos que se habían registrado en el proceso de búsqueda.
Concretamente, el padre de una de las víctimas denunció que él fue a Prefectura ayer a primera hora de la mañana a solicitar que se retomara el operativo de búsqueda y no encontró una respuesta satisfactoria. Cuando llegó el personal, los cuerpos ya habían sido encontrados y sacados del arroyo (donde se habían ahogado horas antes) por parte de los propios familiares y vecinos.
El comentario reiterado por más de uno de los familiares es que ante la protesta por no recibir una respuesta en cuanto a hacerse presentes en el lugar, el padre Níber Fontes corrió riesgo de quedar detenido.
«La familia está con mucha bronca», comentó uno de los vecinos refiriéndose a esta situación y relatando que minutos antes habían existido reacciones contra el procedimiento. También señaló un vecino que tras el trabajo de búsqueda, y cuando se registraba la acción judicial en el lugar, se pretendió consultar sobre el porqué se habían movilizado los cuerpos, lo que generó molestias entre quienes sumaban dolor y cansancio por las horas de agónica espera a la orilla del arroyo.
Los dos jóvenes residían en Barrio Parque de La Paloma, una zona que se caracteriza por albergar trabajadores, pescadores artesanales, albañiles y changadores en general.
Esa característica tienen las familias de los dos jóvenes ahogados en arroyo La Palma. *
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