Cuentos chinos
En estos momentos China va superando a Estados Unidos en el consumo de bienes estratégicos. Veamos:
Cereales: China 382 millones de toneladas; EEUU 278.
Acero: supera a los EEUU en más de dos veces.
Petróleo: EEUU sigue al frente en el mundo con 20,4 millones de barriles diarios mientras que China consumió, 6,5 millones el año pasado Pero mientras que en los últimos diez EEUU aumentó dicho consumo en un 15%, China lo hizo en un 100%, colocándose en el segundo puesto mundial y sigue…
Duplica a los EEUU en consumo de fertilizantes.
Teléfonos celulares: China 269 millones. EEUU 159. En 1996 China tenía «solamente» 7 millones (EEUU 44).
Ordenadores personales: China 36 millones; EEUU 190 pero China viene Duplicando esa cantidad cada dos años con lo que muy pronto superará largamente a los EEUU.
Televisores: China 374 millones; EEUU 243.
Heladeras: China superó a los EEUU ya en el año 2000.
Automóviles: EEUU 226 millones; China solamente 24 en el 2003 pero aumenta también un 100 por ciento cada dos años.
Carne: EEUU 127 quilos per cápita; China 49 principalmente de cerdo (la mitad de los chanchos del mundo viven y mueren en China). Pero con el aumento de los ingresos de la población china esa demanda crece y además va en subida la demanda de carne vacuna (quieren churrasco del bueno).
China importa en consecuencia gigantescas cantidades de cereales, soja, aluminio, cobre, platino, fosfatos, potasio, petróleo, madera, papel, lana y el algodón necesario para abastecer su industria textil que hoy domina en el mundo.
Ello a su vez genera alza de precios y una formidable expansión de fletes marítimos (sus empresas navieras están al tope entre las demás).
China duplica el consumo estadounidense de… ¡hamburguesas!
Pero el gran problema chino es cómo alimentar al 23% de la población mundial nada más que con el 7% de la tierra agrícola mundial. A razón de unas diez personas comiendo por hectárea. Dicho sea de paso: en Uruguay cada persona dispone de cinco hectáreas para comer lo que mirado desde China, Japón y otros países por el estilo, provoca en vastas poblaciones un gigantesco litraje de hambrienta saliva en la boca.
Para colmo del problema, China viene perdiendo agua y tierra agrícola a pasos agigantados por dos causas principales: la expansión urbana que las consume y una erosión desenfrenada por sobrecarga, tanto agrícola como ganadera (1.300 millones de personas y 425 millones de cabezas de ganado creciendo). El ganado vacuno se triplicó entre 1950 y 2005 (198 millones de cabezas contra 98 millones en los EEUU). En ovejas y cabras la diferencia es abismal: 9 millones en los EEUU contra 298 en China (concentradas en las provincias del norte y noroeste).
Sólo en la Prefectura de Xilingol (Mongolia Interior) el ganado pasó de dos millones de cabezas (ovejas y cabras principalmente) en 1977 a diecinueve en 2001. Los científicos chinos calculan que de seguir así dicha provincia será inhabitable en doce años.
No hace mucho, la única obra humana visible desde el espacio era la muralla china.
Hoy día los satélites ven con asombro la desaparición de miles de lagos en el norte y noroeste de China, el crecimiento vertiginoso del ya de por sí gigantesco desierto de Gobi (se expandió 63.300 quilómetros cuadrados en nueve años), el nacimiento de nuevos desiertos y la amalgama de dichos nuevos desiertos (una de ellas cubrirá muy pronto parte de Mongolia Interior y toda la provincia de Gansú. Al oeste de la provincia de Xinjiang dos desiertos aún más grandes: el Taklimakán y el Kumtag, avanzan para unirse).
Las cifras oficiales indican que 2.330 quilómetros cuadrados se están convirtiendo en desierto cada año.
En las ventosas primaveras y otoños se levantan desde ahí unas colosales polvaredas.
Dichas nubes de proporciones planetarias caen sobre el densamente poblado este y sureste de China, las dos Coreas, Japón, y han llegado a los EEUU y a Canadá.
El Banco de Desarrollo de Asia calcula que cuatro mil aldeas de la provincia de Gansú serán sepultadas por la arena si no se toman medidas urgentes para impedirlo.
El 12 de abril de 2002 Corea fue «tapada» por una de ellas y tuvo que cerrar las escuelas, cancelar los vuelos, y ver sus hospitales desbordados por gente con problemas respiratorios.
Oscurecen el sol, impiden el tráfico, bloquean carreteras, obligan a las poblaciones (incluso lejanas) a tapar las rendijas de sus puertas y ventanas… La principal erosión en China es eólica.
La «Zona Polvorienta» de 1930 en EEUU (que en ese entonces tenía 150 millones de habitantes) forzó la emigración en masa de dos millones y medio de personas desde Oklahoma, Texas y Kansas a California. La población de China hoy es de 1.300 millones por lo que la consecuencia de la desertificación en marcha puede abarcar a decenas de millones de personas emigrando no se sabe a dónde (dentro de China) porque China no dispone de una California ya que sus provincias del este ya están mas que densamente superpobladas.
La única solución es plantar árboles y sacar ganado pero da la terrible casualidad de que allí vive la gente mas pobre de China que bajo la línea oficial de la pobreza mide su esmirriada «riqueza» tan solo por las cabezas de ganado que posee: como hace siglos.
Según la Academia China de Ciencias Sociales la desforestación en el sur y en el este impide el transporte de humedad natural hacia el interior del país desde el Mar de China Meridional, el Mar de China Oriental y el Mar Amarillo.
Para impedir tamaña degradación se debería estabilizar la población, sembrar árboles y reducir el ganado y los cultivos.
El agua bombeada para riego ha venido secando los acuíferos al extremo de tener que perforar por lo menos a los mil metros para encontrarla.
Pero la desertificación, en círculo perverso, agrava y acelera un problema ecológico que por su dimensión y gravedad preocupa a los científicos de todo el mundo: no es exclusivamente chino. Nos perjudica o puede perjudicarnos a todos.
Una proyección de la economía mundial realizada por el «Earth Policy Insituite» en 2005 revela que el tradicional modo de vida americano es inviable a escala planetaria y el caso de China lo demuestra.
De seguir en su actual ritmo de crecimiento su renta per cápita alcanzará los 38.000 dólares en 2030. No hay recursos para soportar esa demanda. La catástrofe ecológica mundial sería inevitable.
Los chinos la ocasionarán en el caso de que lleguen por fin al nivel de vida estadounidense en dos o tres décadas.
El «modelo» es incompatible con la vida en la Tierra.
Hoy día la renta per cápita en China es de 5.300 dólares pero si alcanza la de los EEUU (38.000 en 2005) estallaría la catástrofe. Y puede alcanzarla debido a su crecimiento anual.
Incluso si China redujera su tasa de crecimiento del 9% al 5% las consecuencias calamitosas se producirían en el 2038.
Sólo los automóviles de los chinos en el 2030 producirán emisiones equivalentes a las de todas las fuentes de polución activas hoy en el planeta.
En materia de consumo alimentario las cifras son tan o más calamitosas.
El modelo cultural, político y económico que actualmente predomina no podría funcionar si China lo aplica. Y arriesga ser aplicado por China, EEUU, Europa, India…
Ese «modelo» hoy lo disfrutan unos 1.200 millones de personas. No lo pueden vivir 3.000 millones. Mucho menos los 6.000 millones que hoy estamos en la faz de la tierra.
No soporta ni tan siquiera el crecimiento de China.
La obra de Andrés O
penheimer («Cuentos Chinos») de gran moda en los momentos actuales, es un formidable cuento chino.
Nos propone que todos hagamos como hace China, pero omite calcular las consecuencias para el caso de que todos lo hagamos.
Salvo que, obviamente, decidamos exterminar a unos cuatro mil millones de personas.
Dice Andrés que Bush le regaló a Kirchner un ejemplar único (por lo auténtico y por lo antiguo) de la obra de Malthus. Y también dice en su opus de marras que no se entiende muy bien qué quiso decir o hacer ese Bush tan estúpido (según Openheimer) con ese regalo.
Sin embargo esa vez Bush no fue ningún estúpido. Fue clarísimo. Cruelmente lúcido. Que no son cosas incompatibles… *
(*) Senador de la República
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