No es la primera tragedia

La tragedia del pequeño Miguel Angel, arrastrado por la correntada de una cañada en un olvidado y desconocido asentamiento de Flor de Maroñas no es la primera que ocurre en ese lugar. Un domingo de octubre del año 2002, el niño Agustín Netto, de 12 años, fue tragado por un colector pluvial que desembocaba en la misma cañada. En aquella oportunidad, al llevarse a cabo las tareas de búsqueda del niño, se desentarron toneladas de plástico y basura que estaban obstruyendo los desagues. El entonces director del Departamento de Desarrollo Ambiental de la comuna, Luis Lazzo, reconoció que la Intendencia había optado por no poner las rejas en la boca de tormenta. «Algo que no habíamos hecho y que lo habíamos desechado es poner una reja en la boca del túnel. ¿Por qué no se ponía? Con toda la basura que tiran al curso, la basura va a quedar en la reja y se va a inundar totalmente aguas arriba», dijo. Lazo explicó en aquella ocasión, que la Intendencia dispuso de un punto verde para que los clasificadores de la zona de Bella Italia hagan su trabajo con la basura. Representantes de la Obra San Vicente se encargan de llevar a las usinas municipales el material no utilizado por los hurgadores. Lazzo puntualizó que, «pese a esas medidas, hay recicladores que tiran los desechos en los cursos de agua. También señaló que, a raíz del accidente, la Intendencia volverá a colocar rejas en los desagües de la zona». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje