Las féminas uruguayas son hoy el sector más vulnerable a la pobreza
El estudio realizado por la asistente social Silvia Fernández y la maestra Marta Pintos sostiene que 156.543 mujeres de todo el país fueron integradas al Panes. Esta cifra representa el 52% de la población total del Panes.
El porcentaje evidencia que la pobreza extrema tiene especial incidencia en el sexo femenino. Sin embargo, un análisis más detallado permite observar que esa porción está integrada en más del 40% por niñas, con lo cual puede concluirse que la infantilización de la pobreza, al igual que otros flagelos sociales, es un fenómeno que tiende a feminizarse.
Como ejemplo puede citarse que el 29.3% de las mujeres incluidas en el Panes tienen entre cuatro y doce años de edad, mientras que las comprendidas en el rango etario que va desde los 31 a los 50 años representan un 20.7% del total de féminas integradas al plan.
También debido a que el mayor porcentaje corresponde a niñas, cuando se focaliza la atención sobre el nivel educativo de las amparadas por el Panes, se encuentra que el 53% concurrió a enseñanza primaria y sólo el 20% cuenta con estudios secundarios. Igualmente resulta llamativo que entre ellas exista un 0,1% que haya asistido a cursos universitarios.
A la vez, un 35% del total de mujeres incluidas realiza alguna actividad laboral. Y el 27,4% reside en el departamento de Montevideo.
Por otra parte, también se ratifica la tendencia a que sean las mujeres uruguayas quienes ejerzan más frecuentemente la jefatura de hogares pobres, puesto que el 58,9% de las incluidas en el Panes cumplen este rol.
Estas además, en su mayoría son cabeza de hogares monoparentales, ya que de un total de 20.880 hogares, 19.802 tienen jefatura femenina, es decir, 94.8 %.
Esa situación también se reveló en el hecho de que más de 70% de quienes respondieron a las dos convocatorias del programa de trabajo transitorio, así como del plan de rutas de salida de la pobreza, pertenecen al sexo femenino.
Cabe señalar que en el trabajo transitorio participaron 2874 personas en forma directa, o sea las que obtuvieron un cargo laboral para cumplir con tareas de reparación y mantenimiento de dependencias oficiales durante un período de cuatro meses; de las cuales más de dos mil eran mujeres.
Dados estos datos se aguarda que para el próximo llamado -previsto para fines de marzo- a interesados en lograr un empleo transitorio para reintegrarse al mercado laboral, las jefas de hogar sigan siendo la mayor parte de los beneficiarios del plan.
Lo mismo se estima que sucederá con la próxima etapa de las Rutas de Salida -que dará inicio el 15 de marzo-, puesto que las dos convocatorias anteriores supusieron la participación de 7.200 jefes de hogar, de los que más de cinco mil eran mujeres.
Un ministerio de mujeres
Por otro lado, el Ministerio de Desarrollo Social es una cartera con características que lo diferencian del resto de las secretarías de Estado. De los 365 funcionarios con que cuenta, 250 son mujeres, es decir, un 68 %. Cabe recordar que los puestos de mayor jerarquía del Mides también están ocupados por mujeres: Marina Arismendi, ministra; Ana Olivera, subsecretaria; Diana Marcos, directora general; y Berta Sanseverino, directora del Panes.
Según algunas beneficiarias del plan, así como funcionarias de la cartera, consultadas, el hecho de que quienes decidan las acciones de Mides pertenezcan al sexo femenino ha contribuido a un relacionamiento «más fácil», «directo» y «de igual a igual». *
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