La Intendencia invita a los montevideanos a conocer rincones y sonidos de su ciudad
Montevideo tiene una superficie de 522 kilómetros cuadrados, en la que viven 1.344.839 personas. Cuenta con 13 kilómetros de playas de arena y es la capital con más árboles por habitante del mundo. Posee una arquitectura ecléctica y almacenes que datan de 1700.
No todos los montevideanos conocen estas particularidades de su ciudad: «El crecimiento urbano, la rutina y la falta de costumbre hacen que los habitantes de Montevideo pierdan de vista determinados rincones de su ciudad», dijo ayer el director municipal del Servicio de Prensa, Comunicación y Relaciones Institucionales, Gonzalo Eyherabide.
Para lograr que el ciudadano se reencuentre con el lugar donde vive con sus espacios públicos, sonidos, colores, aromas y sensaciones la Intendencia de Montevideo lanzó una convocatoria que incluye un listado de «ámbitos de pertenencia común y situaciones para disfrutar en conjunto».
Los espacios públicos encabezan la lista. En ese ítem queda revelado que la superficie de parques y espacios públicos enjardinados y forestados, incluyendo las playas y calles arboladas, ocupa casi 7.600 hectáreas de Montevideo. Pero también se detallan los proyectos que el municipio tiene en práctica o en carpeta para la ciudad, como la intervención en la Ciudad Vieja, la semi-peatonalización de las calles que bordean el Mercado del Puerto y la restauración de la Puerta de la Ciudadela.
Los 13 kilómetros de playa de arena, con módulos deportivos y servicio de guardavidas, son otros de los espacios públicos a descubrir; al igual que el Carnaval, que «genera 4 mil fuentes de trabajo y mueve más de 3 millones de dólares por año». La Semana Criolla, que se lleva adelante en la Rural del Prado desde 1925, figura entre los eventos tradicionales de Montevideo.
Ciudad ecléctica
En el punto «Ciudad ecléctica» se refleja que Montevideo «no es rígida ni monopólica, sino que se abrió a cuanta corriente artística pasó. La ciudad alberga un rico patrimonio edilicio, con mojones urbanos de diferentes estilos que incluyen el neoclasicismo, eclecticismo, art nouveau, art déco y arquitectura moderna».
La peatonal Sarandí, la Catedral Metropolitana (uno de los mojones de la ciudad colonial y representativa del neoclasicismo español), el Hotel Colón (ubicado en Bartolomé Mitre y Rincón, su lenguaje se adscribe a las construcciones francesas que caracterizaban a las avenidas del París de Haussman) y el Palacio Piria (con un lenguaje que se afilia al eclecticismo historicista), son un ejemplo de este eclecticismo.
Los diez edificios declarados de interés municipal son espacios físicos que para muchos pasan inadvertidos. Entre ellos se encuentran el inmueble Pocitos (Miguel Barreiro 3360), El Malecón (Benito Blanco 3254-64), Panamericano (Luis Alberto de Herrera 1042) y El Pilar (España 2997).
El circuito de bares y almacenes simbólicos de la ciudad es otra propuesta para conocer, al igual que el Centro Cultural Florencio Sánchez (en pleno corazón del Cerro) que recibe anualmente 35 mil espectadores. La zona rural de la ciudad, que ocupa el 60 por ciento del territorio capitalino, es «lejana y desconocida para muchos montevideanos». Por eso está incluida en esta propuesta. *
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