Un rochense que vive en Casabó diseñó purificador de gases y limpiador de hollín
El artefacto puede utilizarse, según Techera, en un parque de vacaciones o en un hotel o para destruir residuos hospitalarios, funcionando como una caldera no contaminate, y además como un sistema de calefacción para edificios, casas o en industrias, como las pasteras de celulosa, añadiéndole al sistema de limpieza un producto químico que anule el efecto de las dioxinas de cloro, por ejemplo.
En esta semana el aparato será puesto a prueba por el Laboratorio Tecnológico del Uruguay, gracias al apoyo del «ministro Pepe Mujica y la senadora Lucía Topolansky, quienes me recibieron en su casa y realizaron la gestión para dar andamiento a este invento», afirmó Techera a LA REPUBLICA, en su casa, en el barrio Casabó.
El invento también fue probado por el intendente de Rocha, Artigas Barrios, y el ingeniero de Bomberos del mismo departamento.
Techera donó un prototipo de tres metros de diámetro y dos de alto para la Central de Servicios Médicos del Banco de Seguros. Hace tres años que trabaja en dicha institución como oficial foguista.
Hace tres decenios
En 1979 Techera, formado también en mecánica y refrigeración, trabajaba en el Frigorífico Pano, y allí, debido a la escasez de combustible, comenzó a quemar gomas y madera en la caldera, lo que causaba molestia a los vecinos, porque el hollín caía en los alrededores como bolas de fuego. Por entonces fue que reparó en que se podía retener el hollín. Confeccionó para ello un recipiente y una cámara, para que el hollín ni se cayera ni volara. Al principio, él retiraba el hollín con una pala, y luego lo limpiaba con agua, pero al poco tiempo diseñó una especie de lluvero, que lo lava y a continuación lo desecha en un depósito que cuenta con arena para filtrarlo a la vez.
En total, se pasó catorce años realizando mejoras hasta llegar al artefacto terminado.
«El hollín y el aire caliente ascienden y junto con unas aletas de expansión facilitan el ascenso del humo limpio hacia el ambiente», afirmó el inventor.
El sistema consiste en un circuito cerrado que en base a la combustión, la limpieza con agua -en su versión primaria, dependiendo del producto a ser descontaminado-, y un sistema de cañería suficientemente largo, funciona como una trampa de gases.
Su producción en serie, aún está en proceso, podrá efectuarse a través de una cooperativa o algún inversor, señaló Techera.
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