EL PLAN SE INICIA EN CASABO Y SANTA CATALINA

Cutcsa presentó programa recreativo contra la violencia en el transporte

Básicamente, la propuesta consiste en formar una comisión permanente que funcione en los barrios Casabó y Santa Catalina, en la que participen en forma abierta los vecinos y organizaciones sociales de la zona, así como representantes de los trabajadores del transporte, las empresas, y de los ministerios del Interior y de Desarrollo Social.

El trabajo de esta comisión se centrará en la organización de acciones sociales que incidan en forma directa en las posibilidades de recreación y educación de los niños y jóvenes de esos barrios. Entre las actividades propuestas se incluyen talleres, paseos didácticos y la realización de eventos culturales –como ser el Rock en Ruedas que ya organiza Cutcsa– en la zona.

 

Para el futuro

Los recursos para concretar estas acciones serían cedidos por Cutcsa y otras empresas transportistas que adhieran al proyecto.

Salgado explicó a LA REPUBLICA que la idea surgió tras las reuniones con los vecinos de Casabó que se llevaron a cabo luego del trágico asesinato de un chofer de Raincoop a manos de un menor que no llegó a apoderarse de la recaudación del ómnibus.

Según el presidente de Cutcsa, al analizar las medidas adoptadas hasta el momento tienden a enfatizar la reducción de las consecuencias y no las causas, por ello se decidió crear una propuesta innovadora que se comporte como una «inversión a futuro» a través de mejorar el relacionamiento de los transportistas con los habitantes del barrio, al tiempo que incrementan la calidad de vida de los niños y jóvenes de la zona.

«Nosotros no estamos en el área de la seguridad ni en la Justicia, estamos en la prevención. La idea principal es demostrar que no queremos excluir a nadie sino incluirlos a todos», afirmó.

 

Nueva tecnología no alcanza

Salgado aseveró que si bien la empresa continuará invirtiendo en tecnología para reducir la presencia de dinero en las unidades de transporte colectivo e incrementar la comunicación entre las bases de salidas y los trabajadores que efectúan los recorridos. «No hay ninguna medida que nos asegure que estos hechos violentos van a terminar, pero quizá dentro de cuatro o cinco años estos chiquilines actúen de otra manera», dijo Salgado haciendo referencia a la influencia del contexto sociocultural crítico en que crecen los menores.

La primera reunión de esta comisión tendrá lugar la semana próxima en Casabó, barrio que servirá como experiencia piloto, ya que la intención de Cutcsa es extender el programa a todo el departamento. *

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