EL MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL ABRE PROPUESTAS

Clasificadores de residuos serán cooperativistas

Esta tarde el Mides firmará un convenio marco de cooperación con la Comisión Honoraria de Cooperación, que funciona en la órbita de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, para desarrollar varios emprendimientos cooperativos que ya están siendo atendidos por la cartera.

También esta semana, se abrieron las propuestas de dos organizaciones de la sociedad civil, que se presentaron al llamado realizado por el Mides para adjudicar tareas de asesoramiento técnico sobre asociativismo y emprendimientos productivos, en un programa específico para clasificadores de residuos.

Esta licitación supone un convenio por un año, con opción de prórroga por igual período, y una inversión mensual de 67 mil pesos en salarios y gastos de investigación e insumos para el equipo multidisciplinario que resulte ganador.

Nicolas Minetti, funcionario del Mides al frente del proyecto, dijo a LA REPUBLICA que las dos propuestas presentadas son «excelentes» y que la semana próxima el tribunal dará a conocer el fallo de la licitación, puesto que «la intención es que el programa se concrete antes de mediados de año».

 

Los pasos

La selección de la organización civil es el primer paso de un programa complejo que implicará numerosas reuniones con los propios clasificadores (para los que se prevé abonarles viáticos que compensen esas horas no destinadas a su trabajo), así como con instituciones gubernamentales que ya tienen experiencia en el desarrollo de pequeñas empresas, como ser la Intendencia Municipal de Montevideo.

Este proyecto de emprendimientos productivos, como otros relacionados con mujeres liberadas o de pequeñas comunidades rurales, tiene por objetivo contribuir a la inserción socioeconómica de los clasificadores, promoviendo el logro de crecientes grados de independencia, dignificación y formalización del trabajo de los protagonistas del programa.

Según Minetti, existen diferencias entre las expectativas de los clasificadores, que en cierta forma están vinculadas con el tiempo en que han desarrollado esa actividad. «Esta es una población ampliamente estudiada y bien determinada que siempre ha reclamado un relacionamiento directo con el Estado. Pero a la hora de organizar una cooperativa vemos que los clasificadores con más años en la tarea sólo quieren un galpón donde hacer mejor su trabajo y ganar más, mientras que los más nuevos proponen otras actividades, como ser la cría de lombrices o el cultivo de hongos y hasta la instalación de una carpintería o una fábrica de calzado».

 

Mejorar la vida

Todas esas expectativas serán tomadas en cuenta para organizar las distintas cooperativas de clasificadores, que por la ubicación de éstos en el territorio del país, se concentrarán en la zona metropolitana.

Una vez creados los emprendimientos, el Mides implementará en forma paralela acciones tendientes a mejorar sus condiciones de vida y a asegurar un pleno ejercicio de sus derechos, poniendo especial énfasis en lograr las condiciones necesarias para que los menores permanezcan o se reintegren al sistema educativo formal, desestimulando su participación en cualquiera de las etapas del clasificado artesanal de residuos sólidos urbanos.

Asimismo se trabajará en pos de una gestión social de los residuos en conjunto con todas las partes involucradas, generando ámbitos adecuados para una participación efectiva de los propios clasificadores y las organizaciones de la sociedad civil.

Por otra parte, en el Mides se espera que tras el inicio de la nueva legislatura, el Parlamento apruebe el proyecto de ley de creación e impulso de cooperativas sociales, que ya fue remitido a ese órgano desde el Ejecutivo y tiene entre sus fuentes la experiencia de los nucleos productivos venezolanos. *

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