RECLAMAN SEGURIDAD Y ENDURECIMIENTO DE LAS PENAS A MENORES

En Colón los vecinos preparan un caceroleo

Gustavo Longo instaló hace dos años una perfumería en pleno centro comercial de Colón, a una cuadra de la plaza principal del barrio. A días de abrir el comercio le robaron. Se llevaron cerca de cuatro mil dólares en mercadería. «En ese momento el negocio no tenía alarma ni seguro. Pero después de ese robo puse toda la seguridad», contó ayer el comerciante.

Esta semana intentaron entrar de nuevo, esta vez por la claraboya del local. «Rompieron el vidrio pero se encontraron con la reja», dijo Longo resignado. Es que «todos los días intentan o entran en algún comercio de la zona». Al arrebato y manoteo de mercadería casi se olvidó de mencionarlos porque ya es «una constante».

Mercedes Campi y Lindimber Alonso, del Centro de Reparación de Alhajas y Relojes (ubicado sobre avenida Garzón), hablaban ayer con LA REPUBLICA al tiempo que señalaban a algunos «rateritos» que estaban deambulando por la zona comercial. «A los que hoy nos intentan robar los alimentábamos cuando eran chicos», expresaron desilusionados.

Alonso y el resto de los comerciantes que integran el Centro Comercial de Colón piden no sólo más vigilancia policial sino también el endurecimiento de las penas a menores de edad. «No se reclama represión sino solución. Las autoridades nos dicen que no hay recursos, pero mientras qué pasa», se preguntó Alonso.

«Solicitamos al Parlamento Nacional el urgente cambio de la ley que protege a los delincuentes juveniles», dice el volante distribuido en la mayoría de los comercios de avenida Garzón y que invita a sumarse al caceroleo que se realizará entre las 20 y 20.15 horas del lunes y a la concentración que será en la plaza Colón.

«Pedimos al Parlamento que se vuelvan a incorporar al Código Penal algunas leyes que fueron derogadas. Antes la pena como delito de penetración domiciliaria para hurto contemplaba una pena mínima de dos años y actualmente es de tres meses», precisó ayer a LA REPUBLICA Jorge Ruglio, de la óptica que lleva su apellido.

 

¿Viven en Tanganica o en Uruguay?

«¿Los parlamentarios viven en Tanganica o en Uruguay?», se preguntó Ruglio, para luego asegurar que los comerciantes y vecinos del barrio «tienen mucho miedo. De cada diez personas, a nueve le robaron. Y lo peor es que más de la mitad no denuncia, eso es tremendo».

Ruglio es uno de los promotores del caceroleo y dijo que el modo de protestar se eligió para manifestar pacíficamente. «Somos todos gente honesta, que no queremos violencia». Es la primera vez que los vecinos y comerciantes de Colón salen a la calle a manifestar su bronca e indignación: «Estamos cansados de golpear puertas y no tener respuestas y la gente está harta. No se trata de una acción por impulso. Esto así no va más».

Tan cansada está la población de Colón que algunos comercios de la zona resignan parte de la venta a cambio de seguridad. «Cuando me quedo sola en el negocio atiendo con la puerta cerrada porque se me meten cinco y me roban todo», soltó Marianela, empleada del comercio de ropa Oxido, ubicado frente la plaza.

La joven contó que el sábado pasado «un grupo de chiquilines de no más de 12 años agarró a pedradas el local y hace unos días entraron al local cuando estaba mi compañera, la abofetearon y se llevaron lo que había a mano de ropa». El arrebato de prendas que están colgadas en perchas y pantalones doblados en estanterías es permanente: «Se llevaron hasta maniquíes con ropa». Pero no sólo los comercios son víctimas de esta ola de robos. Muchos vecinos, sobre todo adultos mayores, también fueron asaltados en alguna oportunidad. «A mi mamá, de 69 años, le robaron el año pasado. Le sacaron sólo 30 pesos y le causaron un susto tremendo», contó Margarita Martínez, que vive en el barrio desde que nació.

«Tan lindo que era Colón y ahora no podés salir ni a la esquina».

Martínez señaló que si sale de noche lo hace acompañada y trata de no hacerlo una vez que oscurece. Esto se repite para casi todos los vecinos de Colón, quienes no sólo optaron por enrejar sus casas sino también por mantenerse encerrados cuando empieza a caer el sol. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje