Prejuicio e ignorancia, la alianza mortal
La falta de información y los prejuicios, factores que afectan a la sociedad y a los propios interesados, traban el avance de la prevención y el tratamiento del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).
«Hacia el acceso universal a la prevención del VIH y tratamiento de Sida en América Latina y el Caribe Español» fue el asunto central del encuentro de tres días, en el que participaron cerca de 100 representantes de 18 países, organizaciones sociales y organismos internacionales.
La insuficiencia de recursos humanos capacitados, la débil decisión de los gobiernos y la sociedad en combatir la pandemia y el alto costo de los medios de prevención, diagnóstico y tratamiento fueron destacados como dificultades comunes en los distintos países de la región.
Ofrecer el acceso universal a la prevención, asistencia y tratamiento en relación al VIH (virus de inmunodeficiencia humana) y el sida es el objetivo acordado mundialmente para 2010.
En América Latina y el Caribe, el sida cobra la vida de 300 personas cada día, unas 300.000 muertes en los próximos cinco años, según la OPS. Los prejuicios constituyen el «obstáculo más grave», evaluó para IPS Carol Vlassoff, jefe de la Unidad de VIH/Sida de la Organización
Panamericana de Salud. Muchos no quieren someterse al diagnóstico o tratarse «por temor al estigma», explicó.
La homofobia es generalizada en la región. Aún hay países caribeños que tienen leyes en vigor que condenan la homosexualidad y los quepractican el bisexualismo se resisten asumirlo, diseminando el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) entre las mujeres, destacó.
Esa dificultad contribuye a que en el Caribe la prevalencia del VIH en la población adulta sea muy elevada, de 1,6 por ciento, superando el dos por ciento en varios países, en comparación con 0,6 por ciento del promedio de América Latina.
La capacitación de recursos humanos es clave en la prevención y tratamiento del sida, opinó Jahel Vidal, coordinadora adjunta del Programa de Enfermedades Transmisibles Sexualmente y Sida de Uruguay.
Brasil es reconocido por la distribución universal y gratuita de los medicamentos antirretrovirales, a través de los servicios públicos de salud, con movilización de muchas organizaciones no gubernamentales, redes de personas que conviven con el VIH y movimientos sociales.
Actualmente, cerca de 170.000 enfermos de sida reciben los medicamentos. Pero se estima en 600.000 los portadores de VIH y la prevención debe mejorar, admitió el coordinador del programa, Pedro Chequer.
En Uruguay, como en Brasil, Argentina, Chile y algunos países caribeños también ya se ofrece el acceso universal al tratamiento, pero no todos los que necesitan lo reciben a causa de los prejuicios que llevan a muchos afectados a evitar el diagnóstico, admitió Vlassoff.
Una dificultad en Uruguay, que está en camino a solucionarse, era la multiplicidad de los tipos de tratamiento, que ahora pasan por un proceso de «protocolización», que reducirá a tres o cuatro modelos, informó Vidal.
La reunión de Brasilia, cuyas conclusiones serán presentadas en mayo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, recomendó que los países de la región definan indicadores para evaluación del acceso a los insumos de prevención, asistencia y tratamiento. *
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